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Establecer un negocio en Argentina


Banderas argentinas ondeando

Argentina vuelve a atraer la atención de empresas extranjeras, inversores estratégicos y equipos directivos regionales. Tras las tensiones de 2023-2024, el país ha avanzado en la estabilización macroeconómica, la actividad se recuperó durante 2025, la inflación disminuyó materialmente, la disciplina fiscal mejoró y varios sectores siguen ofreciendo oportunidades significativas para los inversores a largo plazo.

Ese progreso es importante. Ha cambiado la forma en que muchas empresas miran a Argentina. La energía, la minería, la agroindustria, la economía del conocimiento y las infraestructuras siguen siendo áreas relevantes para los inversores extranjeros, y la mejora de la narrativa macroeconómica y del riesgo crediticio del país ha vuelto a situar a Argentina en muchas conversaciones regionales. Sin embargo, Argentina no se ha convertido en un mercado sencillo. La oportunidad y la complejidad siguen coexistiendo. La inflación ha descendido desde su máximo anterior, pero sigue siendo elevada en comparación con los niveles internacionales. El régimen cambiario se ha relajado materialmente desde abril de 2025, pero no es ilimitado. Los requisitos fiscales, laborales, aduaneros, contables y de información siguen exigiendo un cuidadoso análisis local. Para las empresas extranjeras, la cuestión clave no es sólo si Argentina es atractiva. Es si la estrategia de entrada, el modelo operativo y la estructura de cumplimiento son lo suficientemente sólidos como para funcionar en la práctica.

Esta guía se ha elaborado para las empresas que evalúan Argentina desde esa perspectiva práctica.
En la mayoría de los casos, los inversores extranjeros entran por una de las dos vías principales: construyendo una operación greenfield o adquiriendo una empresa existente. Una estructura greenfield puede implicar el registro de una sucursal de la empresa extranjera o la constitución de una filial local, normalmente a través de una S.A.,
S.R.L. o SAS.

Entrar en Argentina no es sólo un proceso de registro legal. Ambas vías requieren algo más que un trámite legal formal.

En una estructura “greenfield”, una empresa puede constituirse, o registrarse una sucursal, y aun así no estar preparada desde el punto de vista operativo si no se han coordinado desde el principio el registro fiscal, la banca, la documentación sobre la titularidad real, los registros contables, la configuración de las nóminas, los contratos, los flujos de importación o exportación, los cargos entre empresas y los informes de la sede central.

En una adquisición, se plantean las mismas cuestiones prácticas de forma diferente: el comprador hereda una plataforma existente, pero aún debe confirmar que el entorno fiscal, laboral, contable, corporativo, cambiario, de información y de control del objetivo puede respaldar el modelo operativo previsto tras el cierre.
Te invito a leer la guía y a utilizarla como punto de partida práctico. Si tu empresa está evaluando Argentina, estaré encantada de hablar de las cuestiones que puedan ser importantes para tu estructura y modelo operativo específicos.

Ricardo Gameroff

Ricardo Gameroff

Socio Director, Kreston BA Argentina

Habla con Kreston BA Argentina sobre cómo establecer tu negocio en Argentina

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Argentina es un importante mercado latinoamericano que atraviesa un periodo de transición económica y regulatoria. Algunos indicadores oficiales muestran avances tras el periodo de tensión 2023-2024, mientras que

Consideraciones clave para los inversores

Indicador Referencia
Población Alrededor de 48 millones.
PIB nominal 848 billones de ARS en 2025, a precios corrientes.
Crecimiento del PIB 4,4% en 2025.
Inflación La inflación disminuyó significativamente en 2025, cerrando el año en el 31,5%. Se espera que la inflación siga siendo una variable empresarial clave durante 2026, sobre todo para los precios, las nóminas, los contratos, el capital circulante y los informes.
Riesgo soberano El riesgo soberano de Argentina disminuyó significativamente durante 2025, cerrando el año en torno a los 570 puntos básicos. Los diferenciales soberanos siguen siendo una variable importante para los inversores que evalúan las condiciones de financiación y el riesgo de mercado.
Calificación crediticia soberana Fitch elevó la calificación soberana de Argentina a B-con perspectiva estable en mayo de 2026.
Indicador Referencia
Peso argentino Sistema de bandas cambiarias en vigor desde abril de 2025, con límites ajustados según las normas de la BCRA.
Situación fiscal Argentina registró un superávit fiscal en 2025, su segundo año consecutivo de equilibrio fiscal.
Saldo exterior En términos de balanza de pagos, Argentina registró unas exportaciones de bienes y servicios de aproximadamente 105.200 millones de USD y unas importaciones de aproximadamente 101.100 millones de USD en 2025, lo que se tradujo en un superávit de bienes y servicios de aproximadamente 4.100 millones de USD.
Marco cambiario El marco cambiario de Argentina se ha relajado materialmente desde abril de 2025, pero no se ha vuelto irrestricto. El BCRA introdujo un sistema de bandas cambiarias en abril de 2025, al tiempo que mantuvo las normas específicas para cada transacción en el acceso al mercado de divisas. Las remesas de dividendos, la repatriación de beneficios, los pagos de importaciones, los pagos de servicios y los flujos entre empresas pueden ser posibles, pero siguen estando sujetos a las normas aplicables del BCRA, a los requisitos corporativos y fiscales, a la documentación y a las condiciones de la operación subyacente.
Sectores de inversión Argentina ofrece oportunidades relevantes, sobre todo en energía, minería, agroindustria, economía del conocimiento e infraestructuras. Argentina registró un superávit comercial energético en 2025, apoyado por las exportaciones de petróleo y gas.
Perspectivas económicas El FMI prevé un crecimiento real del PIB del 3,5% y una inflación de los precios al consumo del 30,4% para 2026.
Indicador Referencia
Incentivos Argentina ofrece varios programas de incentivos estratégicos, entre los que destaca el RIGI (Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones), junto con marcos especializados para la minería, la economía del conocimiento, el régimen industrial de Tierra del Fuego y las zonas francas.
Principales impuestos que afectan a las empresas Argentina tiene un marco fiscal de varios niveles. El impuesto de sociedades se aplica en una escala progresiva del 25% al 35%; el IVA es generalmente del 21%; un impuesto del 0,6% se aplica generalmente a los débitos y créditos de las cuentas bancarias locales; el impuesto provincial sobre el volumen de negocios se aplica a los ingresos brutos y varía según la jurisdicción y la actividad; y las cotizaciones empresariales a la seguridad social suelen añadir aproximadamente entre el 24% y el 26,4% a los costes salariales.
Vías de entrada Los inversores extranjeros suelen entrar en Argentina por una de estas dos vías: una operación greenfield o la adquisición de una empresa existente. Una estructura greenfield puede implicar el registro de una sucursal o la constitución de una filial local. Las formas societarias más comunes para las filiales son la S.A. (Sociedad Anónima), la S.R.L. (Sociedad de Responsabilidad Limitada) y la SAS (Sociedad por Acciones Simplificada).

Argentina vuelve a estar en la agenda de muchas empresas extranjeras, no porque el país se haya vuelto sencillo, sino porque ha cambiado el equilibrio entre oportunidad y riesgo de ejecución.
Tras el periodo de tensión de 2023-2024, Argentina ha avanzado en la estabilización macroeconómica. La disciplina fiscal se ha convertido en un elemento central del actual programa macroeconómico, la inflación ha descendido desde su pico anterior y la actividad se recuperó durante 2025. El INDEC informó de un crecimiento del PIB del 4,4% en 2025, tras la contracción registrada en 2024.

Esta recuperación es importante. Afecta a la forma en que las empresas extranjeras evalúan la demanda, las estructuras de costes, la financiación, el capital circulante y las oportunidades de adquisición. Sin embargo, no debe interpretarse como una recuperación uniforme en todos los sectores. Diferentes industrias, regiones y cadenas de valor pueden recuperarse a diferentes velocidades. Las empresas deben evitar aplicar una única hipótesis macro a los precios, las nóminas, las importaciones, el crédito a los clientes, las existencias, las condiciones de los proveedores y los gastos de capital. La inflación sigue siendo fundamental para el argumento empresarial.

Disminuyó significativamente durante 2025, cerrando el año en aproximadamente el 31,5%, pero sigue siendo alta según los estándares internacionales y debe seguir tratándose como una variable operativa clave durante 2026. Para las empresas extranjeras, la inflación afecta al diseño de los contratos, las revisiones salariales, los flujos de caja fiscales, el capital circulante, la valoración de las existencias, los márgenes, la contabilidad local y los informes de gestión a la sede central.
La disciplina fiscal también ha mejorado la narrativa del riesgo crediticio de Argentina. Argentina registró un superávit fiscal en 2025 por segundo año consecutivo, y Fitch elevó la calificación soberana a B- con perspectiva estable en mayo de 2026. Estos avances pueden mejorar la percepción de los inversores, pero no eliminan la necesidad de evaluar caso por caso el riesgo sectorial, cambiario, de liquidez y de ejecución.

El entorno cambiario también es relevante. El régimen cambiario de Argentina se ha relajado materialmente desde abril de 2025, pero no se ha vuelto irrestricto. Esta distinción es importante. Las remesas de dividendos a accionistas no residentes pueden ser posibles, sujetas a las aprobaciones corporativas, el tratamiento fiscal, la documentación y las normas sobre divisas vigentes en ese momento. La repatriación de capital debe considerarse en la fase de estructuración, porque la forma en que entran los fondos en Argentina puede afectar al análisis futuro de las remesas, el reembolso de la financiación o la devolución del capital. Los pagos de importación, las comisiones por servicios, los cánones, los programas informáticos, la asistencia técnica, los gastos de gestión y los ingresos de exportación también requieren una coordinación entre las normas fiscales, aduaneras y cambiarias.

Para los inversores

Argentina debe evaluarse como una oportunidad que requiere una ejecución disciplinada. La tesis de la inversión puede estar impulsada por el sector, pero el éxito de la operación dependerá a menudo de la estructura, la planificación del flujo de caja, el apoyo fiscal, el cumplimiento local y la disciplina en la presentación de informes.

La oportunidad del sector es lo suficientemente importante como para justificar una atención renovada. La energía, en particular el petróleo y el gas vinculados a Vaca Muerta, sigue siendo una de las áreas de inversión más relevantes de Argentina. Pueden existir oportunidades en la producción, la infraestructura intermedia, los servicios y las exportaciones. Estos proyectos requieren un análisis cuidadoso de los permisos, las infraestructuras, los contratos, las cuestiones fiscales, cambiarias y regulatorias.

La minería ofrece un potencial importante, sobre todo en litio y cobre. Los proyectos de este sector requieren una planificación a largo plazo, coordinación provincial, permisos, infraestructuras y gestión medioambiental. Para los grandes proyectos mineros, puede ser necesario analizar conjuntamente, proyecto por proyecto, el régimen de inversión minera sectorial de Argentina y el RIGI, porque su alcance, calendario, beneficios y obligaciones de cumplimiento no son idénticos.

La agroindustria sigue siendo una fuente esencial de exportaciones y divisas para Argentina. También es un sector en el que los márgenes y la planificación de tesorería pueden verse afectados por los derechos de exportación, la logística, el clima, el capital circulante y las normas sobre divisas.

La economía del conocimiento ofrece una base de talento relevante y un potencial de exportación de servicios en software, fintech, biotecnología, servicios compartidos y servicios profesionales. Estos modelos deben estructurarse cuidadosamente en torno a las nóminas, las relaciones con los contratistas, los impuestos, las divisas y los acuerdos de propiedad intelectual.

Las infraestructuras son tanto una oportunidad de inversión como una limitación para los sectores en crecimiento de Argentina. Las infraestructuras energéticas, mineras, logísticas, portuarias, de transporte y digitales son relevantes para la expansión de las exportaciones y la inversión a largo plazo.

Las oportunidades de infraestructura deben evaluarse caso por caso, teniendo en cuenta la estructura del proyecto, los permisos, las condiciones de concesión, la financiación, los mecanismos de tarifas o ingresos, el tratamiento fiscal y las implicaciones para el cambio de divisas. Los regímenes de incentivos forman parte del contexto actual de la inversión, pero no deben tratarse como beneficios automáticos.

El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones, o RIGI, es un marco importante para calificar proyectos a gran escala en sectores elegibles. Como referencia general, el umbral mínimo de inversión comienza en 200 millones de USD, sujeto a normas y condiciones específicas del sector. El RIGI puede proporcionar ciertos beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, junto con un marco de estabilidad estatutaria, sujeto a la aprobación de las autoridades competentes y al cumplimiento continuo de los requisitos del régimen. La elegibilidad, la estructuración del vehículo del proyecto, los umbrales de inversión, los requisitos de aprobación y el cumplimiento a largo plazo deben evaluarse proyecto por proyecto.

También pueden ser relevantes otros regímenes sectoriales, como los de la minería, las actividades de la economía del conocimiento, Tierra del Fuego y las zonas francas. Estos regímenes pueden ofrecer ventajas fiscales, aduaneras, de seguridad social o de otro tipo para las actividades que cumplan los requisitos, pero generalmente exigen un análisis de elegibilidad, registro, cumplimiento continuo y supervisión periódica.

Argentina puede ser relevante ahora porque el país ofrece verdaderas oportunidades sectoriales en un momento de transición macroeconómica. Para algunos inversores, esto puede abrir espacio para adquisiciones, proyectos greenfield, plataformas de proveedores, modelos de exportación de servicios o expansión regional. Para otros, la decisión correcta puede ser esperar, vigilar indicadores específicos o entrar a través de una estructura limitada antes de comprometer más capital.

La respuesta correcta depende del inversor, del sector y del modelo operativo. Lo que no debe posponerse es el análisis de la ejecución. En Argentina, la ejecución importa desde la primera decisión: cómo se estructura el vehículo, cómo entran los fondos, cómo se redactan los contratos, cómo se contrata a los empleados o contratistas, cómo se pagan las importaciones, cómo se soportan los gastos entre empresas, cómo se llevan los libros locales y cómo se comunican los resultados a la sede central. Por eso Argentina debe abordarse tanto con ambición comercial como con disciplina técnica.

Punto práctico

Los incentivos no deben analizarse de forma aislada. Un proyecto que parezca atractivo en virtud de un régimen de incentivos puede seguir enfrentándose a problemas si los asuntos fiscales, aduaneros, cambiarios, laborales, corporativos, contables y de información no están alineados antes de su aplicación.

Edificios en Argentina

El entorno económico de Argentina está en transición. El país ha avanzado en la estabilización macroeconómica tras el periodo de tensión de 2023-2024, con el apoyo de la disciplina fiscal, una menor inflación y una recuperación de la actividad durante 2025. Al mismo tiempo, las empresas siguen teniendo que planificar cuidadosamente la inflación, las normas sobre divisas, el capital circulante, la financiación, los contratos, las nóminas, los flujos de caja fiscales y la presentación de informes a la sede central.

El INDEC informó de un crecimiento del PIB del 4,4% en 2025, tras la contracción registrada en 2024. Se trata de un punto de referencia importante para los inversores, ya que aporta pruebas de una recuperación de la actividad. Sin embargo, la recuperación no debe considerarse uniforme en todos los sectores. El rendimiento del sector, la capacidad de fijación de precios, las necesidades de capital circulante y la dependencia de las importaciones pueden variar de forma sustancial. Una empresa que se incorpore mediante una adquisición, establezca una nueva filial o amplíe un modelo de exportación-servicio debe comprobar los supuestos a nivel sectorial y operativo, en lugar de basarse únicamente en el crecimiento macroeconómico.
La inflación ha disminuido significativamente desde su pico anterior. La inflación anual para 2025 se cerró en torno al 31,5%, mientras que la de 2026 debe seguir vigilándose atentamente con el actual programa macroeconómico. Para los inversores extranjeros, la inflación afecta a algo más que a las proyecciones financieras. Afecta a los precios locales, a las condiciones de crédito de los clientes, a las negociaciones con los proveedores, a los salarios, a los saldos fiscales, a la gestión de las existencias, al capital circulante, a la contabilidad legal y a los informes de gestión.

La disciplina fiscal sigue siendo un elemento central del actual programa macroeconómico. Esto es relevante para las expectativas en torno a la inflación, las condiciones de financiación, el riesgo soberano y el marco político más amplio. Sin embargo, la disciplina fiscal no debe interpretarse como una garantía de que las condiciones empresariales serán previsibles en todos los ámbitos. Las empresas deben seguir vigilando cómo afectan las normas fiscales, tributarias, aduaneras, laborales y cambiarias a su modelo empresarial específico.

Las reservas internacionales y el programa respaldado por el FMI siguen siendo variables importantes para evaluar la posición exterior, las perspectivas cambiarias y el marco político de Argentina. En
son especialmente relevantes para las empresas que evalúan las políticas de dividendos, la financiación exterior, los pagos de importaciones, los pagos por servicios a no residentes, los cánones, la asistencia técnica, el apoyo a la gestión y la repatriación de capitales.

Desde abril de 2025, el régimen cambiario de Argentina se ha relajado sustancialmente, pero no se ha vuelto irrestricto. Las empresas deben evaluar cada operación con arreglo a las normas sobre divisas vigentes en el momento de la operación o del pago. Esto se aplica a los dividendos, la repatriación de capital, los pagos de importación, los ingresos de exportación, los préstamos extranjeros, los servicios entre empresas, los cánones, el software, la asistencia técnica y otros pagos a no residentes.

Para los equipos directivos, esto significa que la planificación de la tesorería debe construirse desde el nivel de transacción hacia arriba. No basta con prever los beneficios en moneda local y suponer que esos beneficios pueden convertirse o remitirse sobre la misma base que en otro mercado. El origen de los beneficios, las autorizaciones corporativas, el tratamiento fiscal, la documentación y las normas sobre divisas pueden ser relevantes a la hora de evaluar las remesas de dividendos. La vía por la que una inversión entró en Argentina también puede afectar al futuro análisis de la repatriación.
Las importaciones requieren un cuidado similar. Argentina derogó el sistema de información sobre importaciones SEDI en 2025.

Sin embargo, las operaciones de importación siguen requiriendo una clasificación aduanera adecuada, comprobaciones reglamentarias específicas del producto, análisis fiscales, documentación y coordinación con las normas sobre divisas aplicables al pago de las mercancías. Las empresas que dependen de insumos, equipos, piezas de recambio o tecnología importados deben alinear las condiciones de los proveedores, el tratamiento aduanero, el coste en destino, los impuestos y el calendario de pagos antes de comprometerse con los plazos de entrega.

El impacto operativo va más allá de las divisas y las importaciones. El sistema fiscal argentino a varios niveles, el entorno laboral regulado y los requisitos contables locales pueden afectar a la economía y al calendario de un proyecto. Estas áreas se tratan en detalle más adelante en esta guía, pero deben tenerse en cuenta desde el principio porque influyen en la fijación de precios, la elaboración de presupuestos, los costes de los empleados, los cargos entre empresas, los libros reglamentarios, los estados financieros locales y los informes del grupo.

Los indicadores de actividad de principios de 2026 deben seguir vigilándose atentamente. Para las empresas extranjeras, la cuestión no es sólo si la macrotendencia está mejorando. La cuestión es cómo afecta la macrotendencia a sus propios precios, clientes, proveedores, insumos importados, empleados, financiación, situación fiscal, calendario de presentación de informes y ciclo de conversión de efectivo.

Por tanto, es esencial un enfoque equilibrado. Argentina ofrece oportunidades relevantes, especialmente en sectores relacionados con la energía, la minería, la agroindustria, la economía del conocimiento y las infraestructuras. También sigue siendo una jurisdicción en la que importa la ejecución local. Las empresas que alinean las principales implicaciones corporativas, fiscales, aduaneras, cambiarias, de nóminas, contables y de información antes de iniciar las operaciones están mejor posicionadas para gestionar la volatilidad y evitar costosos errores de implementación.

El sector energético también ha adquirido mayor relevancia en la posición exterior de Argentina, ya que las exportaciones de petróleo y gas contribuyen a la balanza comercial del país.

Monumento y edificios en Argentina con la bandera ondeando

Los inversores extranjeros suelen entrar en Argentina por una de las dos vías principales: creando una operación local desde cero o adquiriendo una empresa existente.

La primera vía es una operación greenfield. Esto permite al inversor diseñar la estructura argentina desde el principio: vehículo legal, gobernanza, registro fiscal, banca, libros reglamentarios, registros contables, nóminas, contratos, informes y, en su caso, procesos de importación o exportación. Una estructura greenfield puede implicar el registro de una sucursal de la empresa extranjera o la constitución de una filial local.

La segunda vía es una adquisición o una operación de fusión y adquisición. Esto puede acelerar la entrada en el mercado cuando el objetivo ya tiene clientes, empleados, contratos, proveedores, permisos, sistemas, conocimiento del sector o capacidad operativa. Sin embargo, una adquisición también implica asumir la historia del objetivo. En Argentina, ese historial debe revisarse cuidadosamente antes del cierre.

La elección entre greenfield y adquisición no debe tratarse como una decisión puramente jurídica. Afecta a cómo se financiará, gobernará, gravará, informará, dotará de personal y controlará la empresa. También puede afectar al modo en que la operación argentina importará bienes, exportará bienes o servicios, pagará a los no residentes, recibirá aportaciones de capital, reembolsará la financiación, registrará los gastos entre empresas o distribuirá los beneficios.

Una estructura greenfield puede ser adecuada cuando el grupo quiera controlar el modelo operativo

desde el principio. Esto puede ser útil cuando el inversor quiere aplicar políticas de grupo, seleccionar sus propios sistemas, contratar a su propio equipo, crear procesos desde cero y evitar heredar riesgos heredados. La contrapartida es que la preparación operativa debe construirse paso a paso.

Una adquisición puede ser adecuada cuando la velocidad de acceso al mercado, la capacidad local, los contratos, los permisos, los clientes o el conocimiento del sector son fundamentales para la inversión. La contrapartida es que el inversor no sólo compra activos y beneficios, sino también historial fiscal, laboral, contable, empresarial, contractual y operativo.

Las empresas conjuntas, los acuerdos con socios locales y los modelos operativos limitados también pueden ser relevantes en casos concretos. No suelen ser la principal vía de entrada por sí mismos, pero pueden formar parte de una u otra estrategia. Por ejemplo, un inversor extranjero puede adquirir con un socio local, construir una nueva operación mediante una empresa conjunta o probar el mercado mediante un modelo comercial o de servicio limitado antes de comprometerse a una presencia local más amplia.

Para los proyectos elegibles, los regímenes de incentivos también pueden formar parte del análisis de entrada. El RIGI y otros regímenes sectoriales específicos pueden ser relevantes en los sectores de la energía, la minería, las infraestructuras, las actividades de la economía del conocimiento u otros sectores elegibles.

Estos regímenes no son automáticos. Requieren un análisis de elegibilidad, la estructuración del proyecto, la aprobación cuando proceda, el cumplimiento continuo y la supervisión.

Instantánea de la ruta de entrada

Ruta Útil cuando Estructuras típicas Principales implicaciones
Operación Greenfield El inversor quiere construir la operación argentina desde el principio. Sucursal o filial local. La constitución o el registro de una sucursal es sólo un paso. La empresa aún tiene que estar lista para funcionar. Hay que coordinar el registro fiscal, las operaciones bancarias, los libros reglamentarios, los registros contables, las nóminas, los contratos, los informes y la preparación operativa.
Adquisición / M&A El inversor quiere entrar a través de un negocio, plantilla, cartera de clientes, contratos, permisos o plataforma operativa ya existentes. Adquisición de acciones, adquisición de activos, inversión en una empresa existente o transacción a través de un vehículo de adquisición local o extranjero. El comprador adquiere tanto el negocio como su historia. La diligencia debida debe abarcar los riesgos fiscales, laborales, contables, jurídicos, de cumplimiento y de fraude, así como los controles internos y la integración posterior a la adquisición.
Cordillera en Argentina

Una inversión greenfield permite a una empresa extranjera diseñar su operación argentina desde cero. Esto puede ser una gran ventaja cuando el grupo quiera controlar desde el principio la gobernanza, los sistemas, los procesos contables, la situación fiscal, el modelo de empleo, la disciplina de información y los controles internos.

Un proyecto greenfield debe comenzar con el modelo de negocio previsto. El inversor debe considerar lo que hará la operación argentina,

cómo se financiará, si importará bienes o servicios, si exportará, cómo contratará con clientes y proveedores, si contratará empleados o contratistas, cómo se documentarán los cargos entre empresas y cómo informará la entidad a la sede central.

La primera decisión estructural suele ser si operar a través de una sucursal o de una filial local.

Una sucursal puede ser relevante cuando la empresa extranjera pretenda operar directamente en Argentina. Una sucursal requiere un registro local y una contabilidad separada para las operaciones en Argentina. Debe revisarse cuidadosamente desde el punto de vista fiscal, contable, de información, de gobernanza y de empresa extranjera. No debe suponerse que una sucursal sea automáticamente más sencilla, rápida o eficaz que una filial.

A menudo se recurre a una filial cuando el inversor quiere un vehículo legal argentino para contratar localmente, contratar empleados, registrarse a efectos fiscales, abrir cuentas bancarias, llevar los libros reglamentarios, emitir facturas, preparar estados financieros locales e informar a la sede central. La filial también puede proporcionar una plataforma local más clara para el crecimiento futuro, la financiación, la gobernanza y la separación operativa, dependiendo de los hechos.

Las formas societarias más habituales para las filiales son la S.A., o Sociedad Anónima; la S.R.L., o Sociedad de Responsabilidad Limitada; y la SAS, o Sociedad por Acciones Simplificada. Cada una de ellas puede ser adecuada en distintas circunstancias. La elección debe basarse en la gobernanza, la estructura accionarial, la actividad prevista, el modelo de gestión, los requisitos de información, las necesidades de financiación, el perfil normativo y las cuestiones prácticas de aplicación.

El vehículo corporativo debe seleccionarse teniendo en cuenta el modelo operativo, no sólo por referencia a los requisitos formales de constitución. Una estructura que parece sencilla en la fase de configuración legal puede crear fricciones más adelante si no se ajusta a la forma en que se financiará, gestionará, tributará, informará o explotará la empresa.

Los documentos corporativos extranjeros pueden requerir apostilla o legalización, traducción jurada y formalidades locales. Las declaraciones de sociedades, los procesos bancarios y determinados registros pueden requerir la divulgación de la titularidad real y documentación acreditativa. Estos requisitos pueden afectar a los plazos de aplicación y deben incorporarse al plan del proyecto con antelación.

El registro fiscal es otro paso fundamental. La empresa tendrá que operar dentro del sistema fiscal local desde el principio, incluidas las obligaciones nacionales, provinciales y municipales cuando proceda. Debe establecerse un calendario de cumplimiento de las obligaciones fiscales locales antes de iniciar las operaciones, y no después de las primeras facturas, nóminas o transacciones de importación.

La banca también debe abordarse pronto. La apertura de una cuenta bancaria puede requerir documentos corporativos, registro fiscal, información sobre la titularidad real y revisión del KYC. Cuando la empresa vaya a recibir aportaciones de capital, préstamos, ingresos de exportación o financiación entre empresas, deben considerarse conjuntamente las implicaciones bancarias y cambiarias.

La contabilidad y los informes deben diseñarse antes del primer cierre de mes. Las entidades argentinas deben llevar libros legales y registros contables de acuerdo con las normas locales aplicables. Las cuentas estatutarias locales son independientes de los paquetes de informes del grupo. Si la empresa matriz informa con arreglo a las NIIF, los PCGA de EE.UU. u otros PCGA, es posible que la empresa argentina deba seguir preparando cuentas estatutarias locales con arreglo a las normas contables argentinas aplicables.

La preparación de la nómina es igualmente importante. La nómina en Argentina no es sólo un proceso de cálculo salarial; es una función de cumplimiento laboral, fiscal y de seguridad social. Antes de contratar, la empresa debe revisar el registro de los empleados, la clasificación del convenio colectivo, las obligaciones de la seguridad social, la aseguradora de riesgos laborales (ART), la documentación de los recibos de salarios, el tratamiento contable y las implicaciones de la rescisión.

Los contratos deben revisarse antes de utilizarlos localmente. Los acuerdos regionales de clientes, proveedores, distribuidores, interempresas, financiación, cánones o servicios pueden ser puntos de partida útiles, pero suelen requerir una adaptación local. Los contratos que impliquen pagos al extranjero, importaciones, servicios entre empresas, cánones, financiación o dividendos deben revisarse junto con sus implicaciones fiscales, aduaneras y cambiarias.

Si la operación “greenfield” va a importar o exportar, las cuestiones aduaneras, fiscales y de divisas deben incorporarse al modelo desde el principio.

Las operaciones de importación requieren una clasificación aduanera, comprobaciones reglamentarias específicas del producto y un análisis fiscal,

documentación y coordinación con las normas de divisas aplicables al pago de las mercancías. Los ingresos de exportación pueden estar sujetos a normas de liquidación de divisas en función del exportador, la operación y el flujo de divisas.

Punto práctico


Una empresa puede estar constituida, o una sucursal registrada, y aún no estar preparada operativamente. La planificación de una empresa totalmente nueva debe abarcar el vehículo jurídico, el registro fiscal, la documentación bancaria, la documentación sobre la propiedad efectiva, los registros contables, la configuración de la nómina, los contratos, el modelo aduanero, el análisis de divisas y la presentación de informes a la sede central antes de que la empresa empiece a funcionar.

Yates de lujo en un puerto de Argentina

Adquirir una empresa argentina ya existente puede ser una forma eficaz de entrar en el mercado. Un objetivo puede tener ya clientes, empleados, contratos, proveedores, permisos, sistemas locales, conocimiento del sector y capacidad operativa. Para un inversor extranjero, esto puede reducir el tiempo necesario para construir una plataforma local desde el principio.

Sin embargo, una adquisición también significa heredar la historia del objetivo. En Argentina, esa historia debe revisarse cuidadosamente.

Los riesgos fiscales son una parte fundamental de la diligencia debida. El sistema fiscal argentino combina impuestos nacionales, provinciales y municipales. La revisión debe tener en cuenta el impuesto de sociedades, el IVA, el IVA a la importación cuando proceda, las retenciones fiscales, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, el impuesto provincial sobre el volumen de negocios, el impuesto de timbre, los gravámenes municipales y los precios de transferencia. Los servicios entre empresas, la financiación, los cánones y los gastos de gestión deben justificarse antes de que se registren o paguen. Si el objetivo tiene operaciones vinculadas con filiales extranjeras, debe revisarse la documentación y el soporte de los precios de transferencia.

Las cuestiones laborales y de nóminas también requieren atención. El empleo en Argentina sigue siendo un área de cumplimiento regulado. La revisión debe tener en cuenta el registro de empleados, la clasificación en convenios colectivos, los cálculos de nóminas, las obligaciones de la seguridad social, la cobertura de las ART, la documentación, los acuerdos con contratistas y subcontratistas, y los posibles costes de despido. La nómina debe entenderse como una función de cumplimiento laboral, fiscal y de seguridad social, no sólo como un proceso administrativo.

Los registros contables y los libros reglamentarios son otra área clave. Las entidades argentinas deben llevar libros reglamentarios y preparar estados financieros locales con arreglo a las normas contables argentinas aplicables. Las cuentas estatutarias locales son independientes de los paquetes de informes del grupo. Un comprador debe evaluar si los registros contables, los libros legales, los estados financieros locales y los informes profesionales del objetivo son completos, coherentes y capaces de respaldar los requisitos de información posteriores a la adquisición.

También deben revisarse los registros corporativos y los asuntos relacionados con los accionistas extranjeros. Es posible que los inversores extranjeros tengan que registrarse en Argentina cuando participen en una empresa local. Debe analizarse la vía de registro aplicable antes de adquirir o participar en un vehículo local, sobre todo cuando la operación implique a un accionista extranjero, un vehículo de adquisición extranjero o futuras aportaciones de capital.

Debe revisarse la exposición a divisas cuando el objetivo importe bienes, exporte bienes o servicios, reciba financiación extranjera, pague cánones, utilice servicios interempresariales, tenga deuda externa o se prevea que distribuya dividendos a accionistas no residentes.

El régimen cambiario de Argentina se ha relajado sustancialmente desde abril de 2025, pero no es ilimitado. Cada operación debe evaluarse con arreglo a las normas vigentes en el momento de la operación o del pago.

El cumplimiento de las normas de importación y exportación también puede ser relevante. Las operaciones de importación siguen requiriendo una clasificación aduanera, comprobaciones reglamentarias específicas del producto, análisis fiscal, documentación y coordinación de divisas. Los derechos de exportación varían según el producto, la clasificación arancelaria y la normativa vigente, y deben verificarse antes de fijar precios, contratar o modelar los márgenes de exportación.

Los contratos y permisos deben revisarse con una lente práctica. La validez jurídica de un contrato es sólo una cuestión. El comprador debe comprender también si el contrato genera costes fiscales, obligaciones de retención, cuestiones aduaneras, limitaciones de pago en divisas, requisitos de información u obligaciones operativas que afecten a la integración. Las actividades reguladas pueden requerir permisos, registros o aprobaciones adicionales.

La integración posterior a la adquisición debe considerarse antes del cierre. El comprador debe evaluar si el objetivo puede integrarse en los procesos de información, tesorería, impuestos, nóminas, controles internos, políticas contables y cumplimiento del grupo.

Las plantillas regionales pueden ser útiles, pero suelen requerir una adaptación local antes de ser utilizadas en Argentina.

Para los inversores

En Argentina, la diligencia debida no debe limitarse a confirmar lo que la empresa objetivo posee y gana, sino que debe evaluar si el negocio puede integrarse, financiarse, notificarse y gestionarse con arreglo a las normas del comprador
.Recuadro informativo


Una empresa extranjera que entre en Argentina a través de una estructura greenfield normalmente tendrá que decidir si registra una sucursal o constituye una filial local. Ninguna de las dos opciones es automáticamente mejor. La elección correcta depende del modelo empresarial, el perfil de riesgo, las necesidades de gobernanza, el plan de financiación, la situación fiscal, los requisitos de información y el modelo operativo.

Una sucursal puede ser relevante cuando la empresa extranjera pretende operar directamente en Argentina. Una sucursal requiere un registro local y una contabilidad separada para las operaciones argentinas. Puede ser adecuada cuando el grupo desee que la actividad argentina siga estando legalmente vinculada a la entidad extranjera. Esta estructura debe analizarse detenidamente desde el punto de vista fiscal, contable, de información, de gobierno, de responsabilidad y de empresa extranjera.

Una filial puede ser útil cuando el inversor quiere una entidad jurídica argentina para operar localmente. Puede contratar con clientes y proveedores, contratar empleados, registrarse a efectos fiscales, llevar los libros reglamentarios y abrir cuentas bancarias,

preparar estados financieros locales e informar a la sede central. También puede ser preferible una filial cuando el grupo desee un vehículo local para la gobernanza, la financiación, el crecimiento, la contratación de empleados, la contratación o la inversión futura.

Las formas societarias más habituales para las filiales son la S.A., la S.R.L. y la SAS.

Estructura Uso práctico Puntos a revisar antes de decidir
Sociedad Anónima (S.A.) Una S.A. suele utilizarse para estructuras empresariales más grandes o formales. Puede ser adecuada cuando el inversor espera una estructura de gobierno más desarrollada, múltiples accionistas, supervisión a nivel del consejo, informes institucionales, financiación externa o futuros cambios en la propiedad. Modelo de gobierno, requisitos del consejo, estructura accionarial, libros reglamentarios, informes, financiación, transferencias futuras y expectativas normativas.
Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.R.L.) La S.R.L. se utiliza a menudo para empresas de capital cerrado o filiales con una estructura de propiedad más sencilla. Puede ser adecuada cuando el inversor desea una empresa local con un modelo de gestión más flexible, pero manteniendo un vehículo jurídico independiente para las operaciones en Argentina. Estructura de las cuotas, modelo de gestión, restricciones a la transferencia, necesidades de gobernanza, registro fiscal, contabilidad e informes.
Sociedad Anónima Simplificada (S.A.S.) Una SAS puede ser relevante para montajes empresariales más sencillos o más ágiles, dependiendo de la jurisdicción, la práctica reguladora y la actividad prevista. Aceptación práctica, banca, práctica registral, gobernanza, estructura accionarial y perfil normativo.

La creación de una empresa en Argentina debe gestionarse como un proyecto de implantación integral. La constitución legal es importante, pero es sólo una parte del proceso. Una empresa también necesita registrarse para pagar impuestos, abrir y gestionar una cuenta bancaria, llevar los libros reglamentarios, contratar empleados, emitir facturas, celebrar contratos, cumplir las normas contables locales e informar a la sede central.

La primera decisión es la vía de entrada. Si el inversor está construyendo una operación totalmente nueva, la siguiente decisión suele ser si registrar una sucursal o constituir una filial. Si el inversor opta por una filial, a continuación debe elegir la forma societaria, normalmente entre una S.A., una S.R.L. o una SAS.

Los documentos de las empresas extranjeras deben prepararse con tiempo. Según la estructura, los documentos de la empresa matriz o del accionista extranjero pueden requerir apostilla o legalización, traducción jurada y formalidades locales. Los procesos bancarios, la presentación de sociedades y determinados registros también pueden exigir la divulgación de la titularidad real y documentación acreditativa. Estos requisitos deben incorporarse al plan del proyecto.

Antes de constituir, adquirir o participar en un vehículo local, debe analizarse la vía de registro de empresas extranjeras aplicable.

Las empresas extranjeras pueden necesitar registrarse en Argentina cuando establezcan una sucursal, realicen negocios regulares en el país o participen en una empresa local. El análisis debe realizarse antes de que la empresa extranjera firme documentos locales o asuma compromisos vinculantes.

El registro fiscal debe coordinarse con el inicio previsto de las operaciones. La empresa tendrá que gestionar las obligaciones fiscales nacionales, provinciales y municipales cuando proceda. Debe establecerse desde el principio un calendario de cumplimiento de las obligaciones fiscales locales, sobre todo cuando la empresa vaya a facturar localmente, importar, exportar, contratar empleados, realizar pagos al extranjero o registrar transacciones entre empresas.

Los libros reglamentarios y los registros contables deben organizarse con antelación. Las entidades argentinas deben llevar libros legales y registros contables de acuerdo con las normas societarias y mercantiles aplicables. También deben preparar estados financieros locales con arreglo a las normas contables argentinas aplicables. Las cuentas estatutarias locales están separadas de los paquetes de informes del grupo, y el plan contable local y el proceso de cierre deben diseñarse para que soporten tanto los requisitos locales como los informes de la sede central.

La banca y el CSC no deben dejarse para el final. La apertura de una cuenta bancaria puede requerir documentos corporativos, registro fiscal, información sobre la titularidad real y revisión del CSC. Cuando la empresa prevea recibir aportaciones de capital, préstamos entre empresas, ingresos de exportaciones o cobros de clientes, deben revisarse las implicaciones bancarias y cambiarias antes de mover los fondos.

La preparación de la nómina debe estar lista antes de la contratación. La legislación laboral argentina se rige principalmente por la Ley de Contrato de Trabajo nº 20.744 y sus modificaciones, junto con los convenios colectivos, los estatutos sectoriales y las normas de seguridad social. La nómina debe coordinarse con el registro de los empleados, la clasificación del convenio colectivo, la seguridad social, la cobertura de la ART, los recibos de sueldo, los registros contables y los procedimientos de rescisión.

Los contratos y las facturas deben revisarse antes de utilizarlos. Las plantillas regionales pueden ser puntos de partida útiles, pero suelen requerir una adaptación local antes de ser utilizadas en Argentina.

Los contratos que impliquen pagos al extranjero, importaciones, servicios entre empresas, cánones, financiación o dividendos deben revisarse junto con las implicaciones fiscales, aduaneras y cambiarias.

Los procesos de facturación deben estar alineados con el registro fiscal local y los registros contables.

La presentación de informes a la sede central debe diseñarse desde el principio. La entidad argentina puede tener que preparar cuentas estatutarias locales, declaraciones fiscales, registros de nóminas e informes de gestión para el grupo. Estos flujos de trabajo deben coordinarse para que los libros locales, las posiciones fiscales y los informes del grupo no diverjan innecesariamente.

# Elemento de preparación
1 Se ha definido la vía de entrada: greenfield o adquisición.
2 Para las estructuras de nueva creación, se ha analizado la decisión de sucursal o filial.
3 Si se utiliza una filial, la forma societaria se ha seleccionado teniendo en cuenta el modelo empresarial, las necesidades de gobernanza y las cuestiones de aplicación práctica.
4 Se ha revisado la vía de registro de empresas extranjeras aplicable.
5 Los documentos corporativos extranjeros se han preparado, apostillado o legalizado, traducido cuando ha sido necesario y adaptado a las formalidades locales.
6 La información sobre la propiedad efectiva y los documentos justificativos están disponibles.
7 El registro fiscal y el calendario de cumplimiento local están en marcha.
8 Se han organizado los libros reglamentarios, los registros contables y los procesos locales de información.
9 Se han abordado los requisitos bancarios y de CSC.
10 La configuración de la nómina está lista antes de contratar a los empleados.
# Elemento de preparación
11 Se han revisado conjuntamente los contratos, la facturación, los flujos de importación o exportación, los cargos entre empresas y los informes de las sedes.

El marco jurídico y normativo de Argentina combina el derecho de sociedades, el derecho fiscal, el derecho laboral, las normas sobre divisas, las normas aduaneras, los requisitos contables y de información, la regulación específica del sector, los requisitos bancarios, los procesos KYC y la divulgación de la titularidad real.

Para los inversores extranjeros, el principal reto no es sólo comprender cada área por separado. Es comprender cómo interactúan estas áreas una vez seleccionada la vía de entrada. Una operación totalmente nueva, una adquisición, una sucursal, una filial, una empresa conjunta o un acuerdo con un socio local pueden tener diferentes implicaciones societarias, fiscales, laborales, contables, bancarias, de información y de cambio de divisas.

Por tanto, la estructura jurídica debe revisarse junto con el modelo operativo. Una empresa que vaya a contratar empleados, importar equipos, facturar a clientes locales, recibir financiación extranjera, pagar cánones, cobrar servicios entre empresas, repartir dividendos o informar mensualmente a la sede central necesitará algo más que un vehículo jurídico válido. Necesitará una estructura que pueda soportar en la práctica la actividad prevista.

Las actividades reguladas pueden requerir permisos, registros o aprobaciones adicionales. Estos requisitos dependen del sector, la actividad, la jurisdicción y el modelo operativo. Los inversores deben identificarlos antes de comprometerse con una estructura, firmar contratos, contratar empleados, importar mercancías o realizar gastos de capital.

La documentación legal debe revisarse junto con las implicaciones fiscales, aduaneras y cambiarias. Esto es especialmente importante en los contratos que implican pagos al extranjero, importaciones, servicios entre empresas, cánones, asistencia técnica, software, financiación, dividendos o repatriación de capital. Los términos legales del contrato pueden ser válidos, pero el coste fiscal, los requisitos de documentación, la deducibilidad, el tratamiento de las retenciones o el calendario cambiario pueden afectar a la economía y la ejecución de la operación.

Las plantillas regionales pueden ser puntos de partida útiles, pero suelen requerir una adaptación local antes de utilizarlas en Argentina. Esto se aplica a los contratos con clientes, los acuerdos con proveedores, los documentos laborales, los acuerdos con contratistas, los acuerdos de servicios entre empresas, los acuerdos de licencia, los documentos de financiación, los acuerdos de distribución, las plantillas de informes y las políticas de control interno.

Los requisitos bancarios, de CSC y de titularidad real también deben incluirse en la planificación de la aplicación. Los expedientes de las empresas, los procesos bancarios y determinados registros pueden exigir la divulgación de la titularidad real y la documentación acreditativa. Estos requisitos pueden afectar a los plazos, sobre todo cuando la estructura accionarial extranjera afecta a varias jurisdicciones.

Los requisitos contables y de información forman parte del cumplimiento local. Las entidades argentinas deben llevar los libros reglamentarios y preparar estados financieros locales con arreglo a las normas contables argentinas aplicables. Estos requisitos locales existen por separado de los paquetes de informes del grupo y deben coordinarse con los informes fiscales, de nóminas, corporativos y de la sede central.

Las normas sobre divisas siguen siendo una consideración operativa importante. El régimen de Argentina se ha relajado sustancialmente desde abril de 2025, pero no es ilimitado. Las empresas deben analizar cada operación pertinente con arreglo a las normas sobre divisas vigentes en el momento de la operación o del pago.

Para las adquisiciones, la revisión legal y reglamentaria también debe tener en cuenta el historial del objetivo.

Los registros corporativos, los permisos, las declaraciones fiscales, la documentación laboral, los registros de nóminas, los libros contables, los contratos, los acuerdos entre partes vinculadas, los controles internos y las prácticas de cumplimiento pueden afectar a la valoración, la integración y la ejecución posterior al cierre.

El mensaje práctico es sencillo: Argentina debe enfocarse como un entorno de cumplimiento integrado. Los mejores resultados suelen obtenerse cuando las cuestiones jurídicas, fiscales, laborales, aduaneras, cambiarias, contables, bancarias, de información y de control se consideran conjuntamente antes de que comience la operación o se complete la adquisición.


El empleo en Argentina sigue siendo un ámbito de cumplimiento regulado. Las recientes reformas han modernizado varios aspectos del régimen, pero no han eliminado la necesidad de una cuidadosa planificación, documentación y cumplimiento local.

Argentina también se caracteriza por una regulación laboral y salarial amplia y frecuentemente actualizada. Esto es especialmente relevante en un periodo en el que el Gobierno intenta fomentar el empleo formal y reducir determinados costes relacionados con el empleo. Para las empresas extranjeras, el reto práctico consiste en mantenerse al día al tiempo que diseñan la nómina, la documentación laboral y el cumplimiento de la seguridad social de forma que funcione en la práctica.

La legislación laboral argentina se rige principalmente por la Ley de Contrato de Trabajo nº 20.744, en su versión modificada, junto con los convenios colectivos, los estatutos sectoriales y las normas de seguridad social. Para los inversores extranjeros, la cuestión práctica es que el marco estatutario es sólo el punto de partida. El convenio colectivo aplicable puede afectar a la clasificación de los puestos de trabajo, la estructura de las retribuciones, la ordenación del tiempo de trabajo, las prestaciones, el tratamiento de las nóminas y la exposición al despido.

Esto es importante antes de contratar al primer empleado. Una empresa que entra en Argentina debe identificar el marco laboral aplicable, confirmar si se aplica un convenio colectivo, establecer el registro de nóminas, organizar los reconocimientos médicos previos a la contratación y el seguro de riesgos laborales (ART), y establecer la documentación necesaria para los registros de empleo, las nóminas y el cumplimiento de la seguridad social. Estos puntos deben formar parte del plan de ejecución, no tratarse como un paso administrativo una vez iniciadas las operaciones.

Las recientes reformas laborales han actualizado varias áreas, como el registro de empleo, la documentación digital, la ordenación del tiempo de trabajo, la programación de las vacaciones, los controles de subcontratación y ciertas normas relacionadas con el despido. Las recientes reformas laborales también han modificado ciertas sanciones e indemnizaciones agravantes relacionadas con el registro de empleo y las reclamaciones relacionadas con el despido, pero no se ha eliminado el riesgo laboral.

La nómina debe entenderse en ese contexto. En Argentina, la nómina no es sólo un proceso de cálculo salarial. Es una función de cumplimiento laboral, fiscal y de seguridad social. Un error en la nómina puede afectar a las reclamaciones de los empleados, las cotizaciones empresariales, las declaraciones a la seguridad social, los registros contables, las deducciones fiscales, la cobertura de las ART y los informes de gestión. Para un grupo extranjero, la nómina debe ajustarse a los libros locales, los informes del grupo, las políticas de RRHH y el convenio colectivo aplicable.

Punto práctico

La nómina en Argentina es una función de cumplimiento, no sólo un proceso de cálculo salarial.

Para los contratos de trabajo por tiempo indefinido, la legislación laboral argentina prevé un período de prueba de seis meses. Los convenios colectivos pueden ampliar el periodo de prueba hasta ocho meses para las empresas de 6 a 100 trabajadores, y hasta un año para las empresas de hasta 5 trabajadores. Durante el periodo de prueba, cualquiera de las partes puede rescindir la relación laboral sin causa y sin indemnización, siempre que se registre debidamente y se cumplan los requisitos de la legislación laboral aplicable.

Esta norma no debe interpretarse como una eliminación del riesgo laboral. El registro adecuado sigue siendo esencial. El empresario también debe confirmar si el convenio colectivo aplicable modifica el periodo de prueba estándar y si la documentación laboral, la configuración de la nómina y los registros internos respaldan la posición de la empresa.

Los acuerdos con contratistas y subcontratistas también requieren cuidado. En algunos modelos empresariales, los grupos extranjeros pueden plantearse utilizar contratistas independientes, proveedores de servicios técnicos o personal subcontratado antes de establecer una plantilla local completa. Estos acuerdos deben revisarse antes de su aplicación. El análisis debe considerar la documentación, la clasificación laboral, el cumplimiento de la seguridad social, el control operativo, la dependencia económica y el papel del contratista en el negocio.

La externalización o subcontratación puede ser útil en el contexto adecuado, pero no elimina automáticamente la responsabilidad laboral.

Lo mismo se aplica a las adquisiciones. Un comprador debe revisar el registro de nóminas, la clasificación de los convenios colectivos, las obligaciones de la seguridad social, la cobertura de las ART, las nóminas, la documentación de los empleados, los acuerdos con contratistas y subcontratistas, y los costes de rescisión antes de adquirir o reestructurar una operación local. Las cuestiones laborales y de nóminas suelen ser tanto operativas como jurídicas: afectan a los costes, la integración, la transición de los empleados, los registros contables y la gobernanza posterior al cierre.

Los costes de despido deben evaluarse a alto nivel antes de contratar, reestructurar o adquirir. El riesgo laboral no se ha eliminado. Una empresa debe comprender las implicaciones de la antigüedad de los empleados, la estructura retributiva, el convenio colectivo aplicable, la documentación y los hechos concretos de cada caso. El objetivo en la fase de planificación no es calcular todos los escenarios posibles, sino evitar tratar el personal como un simple coste fijo sin tener en cuenta las implicaciones de cumplimiento y salida.

Los inversores extranjeros también deben alinear las nóminas con los presupuestos y los informes. La inflación, los ajustes salariales, la dinámica de la negociación colectiva y las obligaciones de la seguridad social pueden afectar al flujo de caja y a los márgenes. Los datos de las nóminas deben ser coherentes con los registros contables, las declaraciones fiscales y los informes del grupo. Cuando la entidad argentina informe mensualmente a la sede central, los procesos de nómina deben diseñarse de modo que el cumplimiento local y los informes del grupo no estén desconectados.

Lo más seguro es configurar la nómina antes de la contratación, no después de que el trabajador empiece a trabajar. Esto incluye confirmar el registro del empresario, el proceso de registro del trabajador, el seguro de riesgos laborales, el proveedor de nóminas o la función interna de nóminas, el formato de las nóminas, el tratamiento contable, el calendario de informes y la documentación acreditativa.

Un proceso de nóminas bien estructurado no eliminará todos los riesgos laborales, pero reducirá la exposición evitable y mejorará el control de la gestión. Para las empresas que entran en Argentina, ésa es a menudo la
diferencia entre una operación formalmente establecida y otra que puede funcionar con disciplina desde el primer mes.


Las entidades argentinas deben llevar libros legales y registros contables de conformidad con las normas societarias y mercantiles aplicables. También deben preparar estados financieros locales con arreglo a las normas contables argentinas aplicables. Estos requisitos se aplican incluso cuando la empresa matriz extranjera prepara las cuentas del grupo con arreglo a las NIIF, los PCGA estadounidenses u otro marco de información.

Para los grupos extranjeros, la distinción clave es entre la contabilidad estatutaria local y los informes de grupo. Las cuentas estatutarias locales se preparan a efectos legales, corporativos, fiscales, de distribución de dividendos y de registro en Argentina. Los informes de grupo se preparan para la consolidación o la elaboración de informes internos en el marco de la empresa matriz. Pueden utilizar diferentes políticas contables, fechas de presentación, formatos de presentación, tratamientos de divisas y niveles de detalle.

Para los inversores

Un paquete de informes de grupo no sustituye a la contabilidad legal local.

Esta distinción debe abordarse al principio de la operación en Argentina. Si el plan contable local, el proceso de cierre y la documentación de apoyo se diseñan sólo para los informes del grupo, la empresa puede tener dificultades más adelante para preparar los estados financieros locales, las declaraciones fiscales, los informes profesionales, la documentación bancaria o el apoyo a los dividendos. A la inversa, un proceso contable puramente local puede no proporcionar la información requerida por la sede central. Ambas necesidades deben planificarse conjuntamente.

Las normas contables profesionales argentinas recientes, incluido el marco contable argentino unificado según la RT 54 (NUA), deben tenerse en cuenta al preparar las cuentas estatutarias.

Las NIIF se aplican principalmente a determinadas entidades reguladas o públicas. Otras entidades suelen seguir las normas contables profesionales argentinas adoptadas por el Consejo Profesional local correspondiente. Por lo tanto, una filial puede tener que preparar cuentas estatutarias locales según las normas argentinas aunque el grupo informe según las NIIF, los PCGA estadounidenses u otros PCGA.

Esto puede afectar a algo más que los informes anuales. Puede influir en el plan contable, el cierre mensual, las políticas contables, el tratamiento de las transacciones locales, la documentación de los cargos entre empresas, la contabilidad de nóminas, las conciliaciones fiscales y la planificación de dividendos. También puede afectar al modo en que el equipo financiero argentino explica los resultados locales a la sede central.

Los requisitos de presentación e información profesional dependen del tipo de entidad, jurisdicción, regulador y, en ciertos casos, del nivel de capital. En la Ciudad de Buenos Aires, las sociedades anónimas, ciertas sociedades de responsabilidad limitada, las sucursales extranjeras y otras entidades inscritas en la IGJ pueden estar obligadas a presentar estados financieros anuales en el Registro Público. Dichas presentaciones suelen requerir la intervención de un contador público independiente.

Incluso en los casos en que no se exija la presentación pública, pueden necesitarse estados financieros locales o informes profesionales por otros motivos. Los bancos pueden solicitar información financiera local como parte de los procesos de crédito, KYC o revisión de cuentas. Las autoridades fiscales pueden basarse en registros contables y estados financieros en relación con declaraciones o inspecciones. Los accionistas pueden exigir cuentas estatutarias para la gobernanza, la asignación de beneficios o las decisiones sobre dividendos. Las políticas del Grupo pueden exigir estados financieros locales o informes profesionales para apoyar la consolidación, los controles internos o la supervisión regional.

Esto es especialmente importante en las adquisiciones. Un comprador debe evaluar si los libros legales, los registros contables, los estados financieros locales y los informes profesionales del objetivo son completos y coherentes. Unos registros locales deficientes pueden complicar la integración posterior a la adquisición, el análisis fiscal, la planificación de dividendos, la financiación externa y la presentación de informes a la sede central.

La contabilidad también debe coordinarse con los impuestos y las nóminas. Las declaraciones fiscales locales suelen basarse en los registros contables, pero las normas fiscales no siempre siguen el tratamiento contable. Los registros de nóminas deben alinearse con la documentación de los empleados, las declaraciones a la Seguridad Social, los asientos contables y los informes de gestión. Los servicios entre empresas, la financiación, los cánones y los gastos de gestión deben justificarse antes de registrarlos o pagarlos.

La planificación de dividendos es otra área en la que importa la contabilidad local. Antes de poder distribuir beneficios, la empresa debe tener en cuenta las aprobaciones corporativas, los registros contables locales, el tratamiento fiscal y las normas sobre divisas. Que un grupo declare beneficios no significa automáticamente que la entidad argentina tenga beneficios distribuibles según las normas locales.

Para los inversores extranjeros, la lección práctica es sencilla: la contabilidad local debe integrarse en el modelo operativo. No debe reconstruirse a final de año a partir de un paquete de informes del grupo. La función financiera debe ser capaz de respaldar desde el principio los libros legales, los estados financieros locales, las declaraciones fiscales, los registros de nóminas, los requisitos bancarios, los informes profesionales y los informes de la sede central.

Un proceso de contabilidad e información bien diseñado proporciona a la dirección un mejor control de la operación en Argentina. También reduce las fricciones evitables con contables públicos independientes, asesores fiscales, bancos, accionistas y equipos financieros del grupo.


El sistema fiscal argentino combina impuestos nacionales, provinciales y municipales. Para los inversores extranjeros, el coste fiscal efectivo de hacer negocios depende de la actividad de la empresa, la jurisdicción, la estructura, los flujos de transacciones y los movimientos de efectivo. No debe evaluarse únicamente teniendo en cuenta el impuesto de sociedades.

El impuesto de sociedades, el IVA, el IVA a la importación, la retención en origen sobre los pagos al extranjero, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, el impuesto provincial sobre el volumen de negocios, el impuesto de timbre, las tasas municipales, las cotizaciones a la seguridad social y las normas sobre precios de transferencia pueden afectar a la economía de una operación argentina. Algunos impuestos se aplican a los beneficios, mientras que otros afectan a los ingresos brutos, las importaciones, los movimientos bancarios, las nóminas, los contratos o los pagos transfronterizos.

Por lo tanto, los impuestos deben tenerse en cuenta antes de fijar precios, contratar, financiar, importar, pagar a proveedores extranjeros, registrar gastos entre empresas, contratar empleados o distribuir beneficios. En Argentina, los impuestos forman parte del modelo operativo, no son sólo un ejercicio de cumplimiento a final de año.

Área fiscal Tratamiento práctico
Impuesto de sociedades En general, las empresas argentinas están sujetas al impuesto de sociedades a tipos progresivos que oscilan entre el 25% y el 35%, en función de la base imponible.
Dividendos y remesas de sucursales WHT Las distribuciones de dividendos y las remesas de beneficios de las sucursales están sujetas, por lo general, a una retención a cuenta del 7%, en función de las normas aplicables y de cualquier tratado pertinente.
IVA El tipo normal del IVA es del 21%, con tipos reducidos o incrementados para determinados bienes y servicios.
IVA a la importación El IVA a la importación puede aplicarse a las importaciones de bienes y a determinados servicios, lo que afecta a los costes en destino y al flujo de caja.
Impuesto sobre débitos y créditos bancarios Generalmente se aplica un impuesto del 0,6% a los débitos y créditos en cuentas bancarias locales y debe tenerse en cuenta en la planificación de la tesorería. Parte del impuesto sobre débitos y créditos bancarios puede deducirse de otros impuestos.
Impuesto provincial sobre el volumen de negocios El impuesto provincial sobre el volumen de negocios se aplica a los ingresos brutos. Los tipos varían según la provincia y la actividad.
Impuesto del timbre El impuesto sobre actos jurídicos documentados puede aplicarse a determinados contratos e instrumentos, dependiendo de la jurisdicción.
Área fiscal Tratamiento práctico
Exacciones municipales Pueden aplicarse tasas municipales en función de la ubicación y la actividad.
Cotizaciones a la Seguridad Social Los empresarios deben tener en cuenta las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, que suelen añadir aproximadamente entre el 24% y el 26,4% a los costes salariales, según la actividad y el perfil del empresario.
Precios de transferencia Las transacciones transfronterizas entre partes vinculadas requieren apoyo y documentación.

Los tipos y los umbrales pueden cambiar. Los impuestos provinciales y municipales varían según la jurisdicción y la actividad, y debe revisarse el tratamiento fiscal de los pagos transfronterizos antes de firmar contratos o realizar pagos.

En general, las empresas argentinas están sujetas al impuesto de sociedades sobre la renta imponible, con tipos corporativos progresivos. Para un grupo extranjero, el impuesto de sociedades debe analizarse junto con la deducibilidad, los precios de transferencia, las pérdidas fiscales, los acuerdos de financiación y la planificación de dividendos.

El IVA también es fundamental para la planificación comercial. El tipo normal del IVA es del 21%, aunque determinados bienes y servicios pueden estar sujetos a tipos reducidos o incrementados. El IVA y el IVA a la importación pueden afectar a la fijación de precios, la facturación, los costes de importación, el flujo de caja y el capital circulante. Para las empresas que importan bienes, equipos, piezas de recambio, materias primas o determinados servicios, el IVA a la importación debe modelizarse junto con los costes aduaneros, otros impuestos relacionados con la importación y el tratamiento del pago en divisas.

Los pagos transfronterizos a no residentes -incluidos intereses, cánones, asistencia técnica, programas informáticos, honorarios de gestión y otros servicios- pueden estar sujetos a la retención fiscal argentina. El tratamiento aplicable depende de la naturaleza del pago, el estatus y la jurisdicción del receptor, los requisitos de registro del contrato y cualquier convenio de doble imposición aplicable. Estas cuestiones deben revisarse antes de firmar el contrato o de efectuar el pago, ya que el tratamiento fiscal puede afectar tanto al coste como al calendario de los acuerdos transfronterizos.

Las distribuciones de dividendos y las remesas de beneficios de las sucursales también pueden estar sujetas a retención fiscal, además de a cualquier requisito de cambio de divisas aplicable a la remesa.

Argentina cuenta con una red de convenios para evitar la doble imposición que pueden reducir las retenciones o asignar derechos de imposición, con sujeción a las condiciones del convenio y a los requisitos locales. No debe suponerse que las desgravaciones de los convenios se aplican automáticamente. Las empresas deben revisar el tratado pertinente, la documentación, el soporte de residencia, la titularidad real, la sustancia y los requisitos locales antes de confiar en un tipo reducido o una exención.

El impuesto sobre los débitos y créditos bancarios debe tenerse en cuenta en la planificación de la tesorería, sobre todo para las empresas con frecuentes transferencias bancarias, cobros locales, pagos a proveedores, flujos de financiación entre empresas o acuerdos de cash pooling. Parte del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios puede deducirse de otros impuestos. Los impuestos provinciales y municipales también pueden ser importantes. El impuesto provincial sobre el volumen de negocios se aplica a los ingresos brutos, con tipos que varían según la provincia y la actividad. Como suele estar vinculado a los ingresos y no a los beneficios, puede afectar a las actividades de bajo margen, los modelos de distribución, los servicios, las operaciones multijurisdiccionales y la planificación de tesorería.

El impuesto sobre actos jurídicos documentados puede aplicarse a determinados contratos e instrumentos, dependiendo de la jurisdicción. Esto debe revisarse antes de firmar contratos con un valor económico relevante, sobre todo de financiación, arrendamiento financiero, suministro, distribución, adquisición o acuerdos de servicios a largo plazo. También pueden aplicarse tasas municipales en función de la ubicación y la actividad.

Las operaciones vinculadas con filiales extranjeras están sujetas a las normas sobre precios de transferencia y a requisitos de documentación. Los servicios entre empresas, la financiación, los cánones y los gastos de gestión deben justificarse antes de que se registren o paguen. El soporte debe abordar la base comercial del cargo, el beneficio para la entidad local, el método de fijación de precios, el contrato, las pruebas de la prestación del servicio y la coherencia con el tratamiento contable y fiscal.

Las estructuras de financiación deben revisarse cuidadosamente. La deducibilidad de los intereses, las retenciones fiscales, los precios de transferencia y las consideraciones de subcapitalización pueden afectar a la economía de la financiación de la deuda. El análisis fiscal también debe coordinarse con las normas sobre divisas, porque la forma en que los fondos entran en Argentina puede afectar al análisis de los reembolsos o las remesas.

Por lo general, las pérdidas fiscales pueden trasladarse al ejercicio siguiente, con sujeción a las normas aplicables en materia de fuente, categoría y antiabuso. Esto puede ser relevante para proyectos de nueva creación, periodos de puesta en marcha, adquisiciones, reestructuraciones e inversiones intensivas en capital. Sin embargo, la utilización de las pérdidas debe revisarse en función de los hechos específicos de la empresa y la transacción.

Debe establecerse un calendario de cumplimiento fiscal local desde el inicio de las operaciones.

Las obligaciones fiscales de Argentina pueden implicar declaraciones nacionales, provinciales y municipales, regímenes de retención y recaudación, obligaciones relacionadas con la nómina, apoyo a los precios de transferencia y pagos periódicos. Un calendario disciplinado de cumplimiento ayuda a la dirección a prever las necesidades de tesorería, conciliar los libros locales, apoyar los informes de grupo e identificar los problemas antes de que se conviertan en disputas.

Para un inversor extranjero, las cuestiones clave son prácticas: ¿cómo fijará la empresa argentina el precio de sus bienes o servicios, importará insumos, pagará a proveedores extranjeros, recibirá financiación, cobrará o pagará servicios interempresariales, soportará deducciones, gestionará el IVA, informará a la sede central y distribuirá beneficios?

Lo mejor es diseñar el modelo fiscal junto con el modelo operativo antes de que la empresa empiece a funcionar.


El marco cambiario y comercial de Argentina se ha flexibilizado, pero no debe considerarse ilimitado. Para los inversores extranjeros, la cuestión práctica no es sólo si una transacción está acordada comercialmente. Se trata de si la estructura, la documentación, el tratamiento fiscal, la posición aduanera y las normas cambiarias permiten que la transacción se lleve a cabo según lo previsto.

El régimen cambiario de Argentina se ha relajado sustancialmente desde abril de 2025, pero no se ha vuelto irrestricto. Las empresas deben evaluar cada operación con arreglo a las normas sobre divisas vigentes en el momento de la operación o del pago. Esto es especialmente relevante para los dividendos, la repatriación de capital, los pagos de importación, los pagos a no residentes, los ingresos de exportación y la financiación entre empresas.

Las remesas de dividendos a accionistas no residentes pueden ser posibles, sujetas a las aprobaciones corporativas, el tratamiento fiscal, la documentación y las normas vigentes en cada momento. El origen de los beneficios, los registros contables locales, el proceso de aprobación corporativa y el tratamiento fiscal aplicable deben revisarse antes de asumir una política de dividendos en el modelo de inversión.

La repatriación de capitales también debe tenerse en cuenta en la fase de estructuración. La forma en que entran los fondos en Argentina puede afectar al análisis futuro de las remesas, el reembolso de la financiación o la devolución del capital. Esto es importante para los proyectos greenfield, las adquisiciones, los préstamos de accionistas, las aportaciones de capital y las estructuras de financiación de grupos. Una vía de financiación que parece conveniente al principio puede crear fricciones innecesarias más adelante si no se ha tenido en cuenta la vía de salida o reembolso.

Los pagos de importación requieren una coordinación entre la documentación aduanera, las condiciones del proveedor, el tratamiento fiscal y las normas sobre divisas aplicables en el momento del pago. Las empresas que importan equipos, materias primas, piezas de recambio, productos acabados, equipos tecnológicos o componentes deben alinear el contrato comercial con los requisitos aduaneros y de pago antes de comprometerse con las condiciones de entrega y pago.

Los pagos a no residentes por servicios, cánones, programas informáticos, asistencia técnica o apoyo a la gestión deben revisarse desde el punto de vista fiscal y cambiario antes de firmar el contrato o efectuar el pago. El análisis debe considerar la naturaleza del pago, el beneficiario, la documentación justificativa, la retención a cuenta, los precios de transferencia, el registro del contrato, en su caso, la deducibilidad y el tratamiento de pago transfronterizo aplicable al pago.

Los ingresos de exportación pueden estar sujetos a normas de liquidación de divisas en función del exportador, la operación y el flujo de divisas. Los exportadores deben evaluar el ciclo de tesorería previsto antes de acordar las condiciones comerciales, los acuerdos de financiación o los modelos de tesorería de grupo. Esto es especialmente relevante para las empresas que operan en los sectores de la agroindustria, la energía, la minería, los servicios de la economía del conocimiento u otros modelos impulsados por la exportación.

Argentina derogó el sistema de información sobre importaciones SEDI en 2025. Sin embargo, las operaciones de importación siguen requiriendo una clasificación aduanera adecuada, comprobaciones reglamentarias específicas de los productos, análisis fiscales, documentación y coordinación con las normas cambiarias aplicables al pago de las mercancías.

Los derechos de exportación también requieren atención. Varían según el producto, la clasificación arancelaria y la normativa vigente. Deben verificarse antes de fijar los precios, contratar o modelizar los márgenes de exportación. Esto es especialmente importante en sectores en los que los precios de exportación, los valores de las materias primas, la logística, el capital circulante y el calendario de pagos pueden afectar materialmente al flujo de caja.

Por lo tanto, el comercio exterior en Argentina requiere una coordinación entre las normas aduaneras, fiscales y cambiarias. Una cuestión aduanera puede afectar al tratamiento fiscal. Una cuestión fiscal puede afectar a la economía de pagos. Una norma cambiaria puede afectar a los plazos. Un contrato que funcione comercialmente puede seguir creando problemas de aplicación si estas áreas no se revisan conjuntamente.

Punto práctico

En Argentina, una transacción transfronteriza debe revisarse antes de firmar el contrato, no sólo cuando vence el pago.

Transacción Enfoque de la revisión
Dividendos y remesas de beneficios Revisa las autorizaciones corporativas, los beneficios distribuibles, el tratamiento fiscal, la documentación justificativa y las normas vigentes en el momento de la remesa propuesta.
Aportaciones de capital y repatriación Revisa cómo entran los fondos en Argentina, cómo se documenta la inversión, la vía de financiación prevista y cómo puede analizarse el futuro reembolso, envío o devolución del capital.
Pagos de importación Revisa la documentación aduanera, las condiciones del proveedor, el tratamiento fiscal, el coste en destino, los plazos de pago y las normas sobre divisas aplicables en el momento del pago.
Transacción Enfoque de la revisión
Pagos por servicios, cánones, programas informáticos y asistencia técnica Revisa las retenciones fiscales, la deducibilidad, el soporte de los precios de transferencia, las condiciones contractuales, la documentación y el tratamiento de las divisas antes de firmar o pagar.
Ingresos de exportación Revisa si pueden aplicarse normas de liquidación de divisas, en función del exportador, la operación y el flujo de divisas.
Cumplimiento de las normas de importación Revisa la clasificación aduanera, las comprobaciones reglamentarias específicas del producto, el tratamiento fiscal, la documentación y la coordinación de pagos.
Derechos de exportación Revisa el producto, la clasificación arancelaria y la normativa vigente antes de fijar precios, contratar o modelar los márgenes de exportación.
Financiación entre empresas Revisa la vía de financiación, la deducibilidad de los intereses, las retenciones fiscales, los precios de transferencia, la documentación, la mecánica de reembolso y el tratamiento de las divisas.

Punto práctico

Para los directores financieros y los equipos regionales, la disciplina clave es conectar las decisiones de tesorería, fiscales, jurídicas, logísticas y contables. Los flujos transfronterizos no deben revisarse de forma aislada. Una misma operación puede afectar a la planificación de la tesorería, las deducciones fiscales, la documentación aduanera, los libros reglamentarios, los informes del grupo y el futuro análisis de la repatriación.


Argentina cuenta con varios regímenes de incentivos sectoriales, entre los que se incluyen, a efectos de esta guía, los regímenes para la minería, las actividades de la economía del conocimiento, Tierra del Fuego y las zonas francas. El RIGI también es un marco importante para calificar proyectos a gran escala en sectores elegibles.

Estos regímenes pueden proporcionar beneficios fiscales, aduaneros, de seguridad social o de otro tipo para las actividades que cumplan los requisitos, pero generalmente requieren un análisis de elegibilidad, registro, cumplimiento continuo y supervisión periódica. No deben tratarse como beneficios automáticos ni como sustitutos de una estructuración cuidadosa.

Para los inversores extranjeros, los incentivos deben analizarse pronto, pero con disciplina. Un régimen puede

influir en el vehículo corporativo, la estructura del proyecto, el calendario de inversiones, el modelo de financiación, el tratamiento aduanero, los registros contables y las obligaciones de cumplimiento. En algunos casos, el análisis de los incentivos también puede afectar a si un proyecto debe estructurarse a través de un vehículo específico o si una actividad concreta debe separarse de otras líneas de negocio.

Los incentivos no eliminan la necesidad de revisar las normas fiscales, aduaneras, cambiarias, laborales, corporativas y reglamentarias. Un proyecto puede optar a un beneficio y aun así enfrentarse a problemas prácticos si los contratos, las importaciones, las nóminas, los registros contables, los cargos entre empresas o los flujos de caja no se ajustan a los requisitos del régimen.

Régimen Relevancia potencial Enfoque de la revisión
RIGI Proyectos cualificados a gran escala en sectores elegibles. La elegibilidad, la estructuración del vehículo del proyecto, los requisitos de aprobación y el cumplimiento continuo deben evaluarse antes de incluir el régimen en el modelo de inversión.
Régimen minero Proyectos mineros que pueden acogerse al marco de inversión minera sectorial de Argentina. El análisis debe considerar tanto los aspectos federales como los provinciales, incluidas las concesiones, los permisos, las cuestiones medioambientales y las implicaciones fiscales.
Régimen de economía del conocimiento Modelos cualificados de software, fintech, biotecnología, servicios compartidos, servicios profesionales y servicios a la exportación. El registro, la elegibilidad y el cumplimiento continuo deben revisarse junto con las nóminas, los contratistas, los impuestos, las divisas
Régimen Relevancia potencial Enfoque de la revisión
  y acuerdos de propiedad intelectual.
Tierra de Fuego Determinadas actividades manufactureras o industriales. El régimen debe evaluarse en función de la actividad específica, la ubicación, la estructura y las obligaciones de cumplimiento.
Zonas de libre comercio Modelos específicos de logística, almacenamiento o reexportación. Las implicaciones aduaneras, fiscales, operativas y de cumplimiento deben evaluarse antes de confiar en la estructura.

Punto práctico

El mensaje principal es claro: los incentivos pueden ser valiosos, pero no son un argumento comercial independiente. Deben modelarse junto con las implicaciones operativas, de cumplimiento y de información del proyecto.


El Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones, conocido como RIGI, es un importante marco de incentivos para la calificación de proyectos a gran escala en sectores elegibles. Es uno de los desarrollos recientes más relevantes para los inversores extranjeros que evalúan proyectos intensivos en capital en Argentina.

El RIGI puede ser relevante para proyectos cualificados en ámbitos como la energía, la minería, las infraestructuras y otros sectores elegibles. Su importancia radica no sólo en los beneficios potenciales, sino también en el hecho de que crea un marco específico para las grandes inversiones que requieren una planificación a largo plazo, una estructuración específica y un cumplimiento sostenido.

Como referencia general, el umbral mínimo de inversión comienza en 200 millones de USD, sujeto a normas y condiciones específicas del sector. Este umbral no debe interpretarse en el sentido de que todo proyecto que supere esa cantidad cumpla los requisitos.

La elegibilidad depende de los requisitos del régimen, el sector, la estructura del proyecto, el plan de inversión, la aprobación de las autoridades competentes y el cumplimiento continuo.

El RIGI puede proporcionar ciertos beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, junto con un marco legal de estabilidad, sujeto a la aprobación de las autoridades competentes y al cumplimiento continuo de los requisitos del régimen. Los beneficios deben analizarse como parte del modelo del proyecto, no como una suposición general. El modelo financiero debe considerar cómo interactúa el régimen con el calendario de inversiones, las importaciones, la financiación, los registros contables, las proyecciones fiscales, los flujos de divisas y las obligaciones de información.

El RIGI sólo se aplica a proyectos admisibles en sectores admisibles. Por tanto, la estructuración del vehículo del proyecto es fundamental. Los inversores deben evaluar si el proyecto requiere un vehículo específico, cómo se financiará la inversión, cómo se suscribirán los contratos, cómo se documentarán las importaciones y los servicios, y cómo demostrará el proyecto el cumplimiento a lo largo del tiempo.

El RIGI incluye un marco estatutario de estabilidad dentro del ámbito y las condiciones que establece el régimen. El marco debe leerse dentro de los límites del proyecto aprobado, las normas aplicables y las obligaciones de cumplimiento asumidas por el inversor. No debe considerarse que elimina el riesgo fiscal, aduanero, cambiario o reglamentario.

Las aprobaciones individuales del RIGI se han emitido y publicado en el Boletín Oficial. Sin embargo, una guía comercial no debe depender de una lista fija de proyectos, totales agregados o una cartera de proyectos que puede quedar obsoleta. Para los inversores, lo mejor es evaluar si su propio proyecto puede cumplir los requisitos y qué se necesitaría para respaldar esa posición.

Para los inversores

El RIGI puede ser relevante para los proyectos a gran escala que cumplan los requisitos, pero la elegibilidad, la aprobación, la estructuración y el cumplimiento deben evaluarse antes de confiar en el régimen en un modelo de inversión.

El RIGI puede ser especialmente relevante cuando un proyecto implica gastos de capital sustanciales, importaciones de equipos o servicios, largos periodos de desarrollo, potencial de exportación, financiación externa o una compleja modelización del flujo de caja. Por eso debe revisarse junto con las consideraciones empresariales, fiscales, aduaneras, cambiarias, contables y de información.

Para los proyectos energéticos, el análisis puede abarcar la producción, las infraestructuras intermedias, los servicios, las exportaciones, los permisos, los contratos y la financiación. Para los proyectos mineros, puede ser necesario coordinarlo con el régimen minero específico del sector, los asuntos provinciales, los permisos, la infraestructura y la gestión medioambiental. Para los proyectos de infraestructuras, el análisis debe considerar la estructura del proyecto, las concesiones o acuerdos contractuales, los mecanismos de ingresos, la financiación y el cumplimiento durante la vida del proyecto.

La decisión de acogerse al RIGI debe tomarse antes de que se comprometa el proyecto, no después de que ya se hayan establecido los contratos principales, la financiación y los acuerdos de importación. El régimen puede afectar a cómo se estructura el proyecto, cómo se documenta la inversión, cómo se planifican las importaciones, cómo se organiza la financiación y cómo se controlará el cumplimiento.

El RIGI no es un atajo. Es un marco potencialmente valioso para calificar proyectos que puedan cumplir los requisitos del régimen y mantener su cumplimiento a lo largo del tiempo.


Los proyectos mineros en Argentina están sujetos a un marco jurídico y fiscal específico. Las provincias desempeñan un papel relevante en las concesiones, los cánones, los permisos y las cuestiones medioambientales. Para los inversores extranjeros, esto significa que los proyectos mineros requieren un análisis tanto federal como provincial.

Argentina ofrece un importante potencial minero, sobre todo en litio y cobre. Sin embargo, la minería es un sector de largo horizonte. El potencial geológico es sólo una parte de la inversión. Los proyectos requieren planificación a largo plazo, coordinación provincial, permisos, infraestructuras, gestión medioambiental, financiación, modelización fiscal y análisis de divisas.

Los proyectos mineros pueden acogerse al régimen de inversiones mineras específico del sector en Argentina, que incluye un marco legal de estabilidad fiscal.

El régimen debe revisarse en función del proyecto específico, la actividad, el plan de inversión, la jurisdicción y las obligaciones de cumplimiento.

Los grandes proyectos mineros también pueden considerar el RIGI cuando el proyecto cumpla los requisitos de elegibilidad, inversión, aprobación y cumplimiento del régimen. El régimen minero y el RIGI deben analizarse conjuntamente proyecto por proyecto, ya que su alcance, calendario, beneficios y obligaciones de cumplimiento no son idénticos. No debe considerarse que uno sustituye al otro.

Para los proyectos de litio y cobre, el análisis debe considerar también las infraestructuras, el agua, la energía, la logística, los asuntos comunitarios y los largos plazos de los proyectos. Estos factores afectan no sólo a los permisos y el desarrollo, sino también a la financiación, los contratos de suministro, la planificación de las importaciones, los flujos de exportación y la gestión de tesorería.

Los proveedores mineros también deben revisar cuidadosamente su estructura. Un proveedor extranjero que preste servicios a un proyecto minero en Argentina puede tener que evaluar si necesita un vehículo local, registrar una empresa extranjera, trabajar a través de un socio local, importar equipos, contratar personal local, subcontratar servicios o recibir pagos de Argentina. Estas opciones pueden afectar a los impuestos, las divisas, las aduanas, las nóminas, los contratos y los informes.

El enfoque práctico consiste en evaluar el proyecto como una inversión integrada. Una oportunidad minera técnicamente sólida puede sufrir retrasos o problemas de costes si las concesiones, los permisos, el tratamiento fiscal, los flujos de divisas, las importaciones, el apoyo contable y los asuntos provinciales no están alineados desde el principio.


Argentina tiene un régimen específico para las actividades de la economía del conocimiento. El régimen puede proporcionar beneficios a las empresas que reúnan los requisitos, siempre que se registren, cumplan los requisitos y se mantengan en funcionamiento.

El régimen puede ser relevante para los modelos de software, fintech, biotecnología, servicios compartidos, servicios profesionales y servicios de exportación. Debe considerarse cuando la operación argentina vaya a desarrollar, prestar o exportar servicios basados en conocimientos especializados, tecnología, capacidades profesionales o actividades impulsadas por la innovación.

El régimen no debe analizarse sólo como una ventaja fiscal. Las empresas de la economía del conocimiento deben estructurar cuidadosamente las nóminas, las relaciones con los contratistas y los acuerdos fiscales, cambiarios y de propiedad intelectual. Los modelos de exportación-servicio requieren una adaptación local en materia laboral, fiscal, de divisas y de propiedad intelectual.

Para los inversores extranjeros, esto es especialmente relevante cuando se considera Argentina como plataforma regional de servicios, centro de desarrollo, centro de back-office, centro de servicios profesionales o ubicación de apoyo tecnológico. El modelo operativo local debe abordar cómo se contrata o se contrata al personal, cómo se documentan los servicios, cómo se soportan los cargos entre empresas, cómo se posee o se licencia la propiedad intelectual y cómo se tratan los ingresos de exportación.

El registro y la elegibilidad deben evaluarse antes de incluir el régimen en el estudio de viabilidad. También debe tenerse en cuenta el cumplimiento continuo. Una empresa que se acoja a un régimen puede seguir necesitando gestionar las nóminas, los libros reglamentarios, las declaraciones fiscales, el apoyo a los precios de transferencia, las normas sobre divisas y los informes del grupo en el curso ordinario de los negocios.

La economía del conocimiento puede ser un área atractiva para las empresas extranjeras, pero la estructura debe construirse con cuidado. El talento, el potencial exportador y los incentivos no bastan si no se armonizan las disposiciones legales, fiscales, salariales, cambiarias y de propiedad intelectual.


Los regímenes especiales, como Tierra de Fuego, pueden ser relevantes para determinadas actividades manufactureras o industriales. Las zonas francas pueden ser pertinentes para determinados modelos de logística, almacenamiento o reexportación. Estos regímenes pueden ser útiles en casos particulares, pero no son soluciones generales para todas las empresas que entren en Argentina.

La relevancia de Tierra del Fuego depende de la actividad específica, la ubicación, el modelo operativo, las implicaciones fiscales y las obligaciones de cumplimiento. No debe asumirse que se aplica a cualquier proyecto manufacturero o industrial.

Las zonas francas también deben analizarse en función de la operación concreta. Pueden ser relevantes cuando el modelo empresarial implique logística, almacenamiento, reexportación o planificación aduanera. El análisis debe considerar el tratamiento aduanero, las implicaciones fiscales, la documentación, los requisitos operativos y cómo encaja la estructura con el modelo argentino y regional más amplio de la empresa.

Estos regímenes deben revisarse antes de que la empresa se comprometa con una ubicación, una estructura contractual o un modelo de cadena de suministro. Pueden afectar a los costes, los plazos, la documentación aduanera, el tratamiento fiscal y los procesos de cumplimiento.

La cuestión práctica es que los regímenes especiales son herramientas específicas, no estructuras por defecto. Un régimen útil para un modelo de negocio puede ser irrelevante o ineficaz para otro. Los inversores deben evaluar la elegibilidad, la idoneidad operativa y las obligaciones de cumplimiento antes de confiar en estos regímenes en un plan empresarial.


La energía, en particular el petróleo y el gas vinculados a Vaca Muerta, sigue siendo una de las áreas de inversión más relevantes de Argentina. Para los inversores extranjeros, la oportunidad no se limita al desarrollo de recursos. Puede incluir la producción, las infraestructuras midstream, los servicios especializados, el equipamiento, la logística, la tecnología, la financiación y las actividades relacionadas con la exportación.

Vaca Muerta es un punto de referencia clave en el sector energético argentino, pero debe evaluarse con disciplina. El caso de la inversión no depende sólo de las reservas o del potencial de producción, sino de si los proyectos pueden estructurarse, financiarse, autorizarse, contratarse y explotarse eficazmente. Las infraestructuras pueden ser tanto una oportunidad como una limitación. La capacidad de transporte, el procesamiento, el almacenamiento, la logística y la infraestructura de exportación pueden afectar a los plazos, los costes y la capacidad de ampliar las operaciones.

Los proyectos energéticos suelen requerir una revisión coordinada de permisos, infraestructuras, contratos, financiación, divisas y asuntos normativos. Un proyecto puede implicar a proveedores locales y extranjeros, equipos importados, servicios de partes relacionadas, financiación a largo plazo, acuerdos de compra, flujos de exportación y una compleja planificación de tesorería. Cada una de estas áreas puede afectar al modelo financiero y al plan de ejecución.

Los contratos son fundamentales. Los proyectos energéticos suelen basarse en compromisos a largo plazo, acuerdos con proveedores, contratos de servicios, documentos de financiación y estructuras comerciales de compra. Deben revisarse no sólo en cuanto a su obligatoriedad legal, sino también en cuanto al tratamiento fiscal, la mecánica de pagos, las normas sobre divisas, el apoyo contable y los requisitos de información.

La planificación del cambio de divisas también es relevante. Las aportaciones de capital, los préstamos de los accionistas, la financiación exterior, los pagos a no residentes, las importaciones, los ingresos por exportaciones y los posibles dividendos deben evaluarse según las normas vigentes en el momento de cada transacción o pago. La forma en que los fondos entran en Argentina puede afectar al análisis posterior de reembolso, remesa o devolución de capital.

Las cuestiones fiscales y aduaneras deben incorporarse al modelo operativo. Los equipos y servicios importados pueden afectar al coste en destino, el IVA, el IVA de importación, las retenciones fiscales y los requisitos de documentación. Los cargos entre empresas deben justificarse antes de registrarlos o pagarlos.

Las estructuras orientadas a la exportación también deben tener en cuenta los derechos de exportación, las normas de liquidación y las implicaciones para el capital circulante, cuando proceda.

El RIGI puede ser relevante para los proyectos energéticos a gran escala que cumplan los requisitos, sujeto a la elegibilidad, los umbrales de inversión, los requisitos de aprobación y el cumplimiento continuo. No debe suponerse que se aplica automáticamente. Cuando se considere la RIGI, debe analizarse antes de finalizar el vehículo principal del proyecto, la financiación, los acuerdos de importación y los contratos.

Para los inversores

Las oportunidades energéticas en Argentina deben analizarse como proyectos operativos, no sólo como juegos de recursos. La estructura debe abordar desde el principio los permisos, la infraestructura, los contratos, la financiación, las divisas, las aduanas y las implicaciones operativas y de cumplimiento más amplias.


La minería ofrece un potencial significativo en Argentina, sobre todo en litio y cobre. La oportunidad va más allá de las propias empresas mineras. También puede ser relevante para proveedores, prestadores de servicios, empresas de ingeniería, operadores logísticos, proveedores de equipos, empresas de infraestructuras e inversores que financien el sector.

La minería es un negocio a largo plazo. Los proyectos requieren tiempo, capital, ejecución técnica y un cumplimiento sostenido. No basta con una oportunidad geológica sólida. Los inversores deben evaluar la coordinación provincial, las concesiones, los cánones, los permisos, las cuestiones medioambientales, las infraestructuras, la energía, el agua, la logística, las consideraciones comunitarias y los largos plazos de los proyectos.

La estructura federal de Argentina es importante para la minería. Las provincias desempeñan un papel relevante en las concesiones, los cánones, los permisos y las cuestiones medioambientales. Esto significa que un proyecto minero debe analizarse tanto a nivel federal como provincial. El análisis debe incluir no sólo el título minero o la posición de la concesión, sino también la capacidad práctica para desarrollar, suministrar, financiar y explotar el proyecto.

Las infraestructuras suelen ser fundamentales para la inversión. Los proyectos de litio y cobre pueden requerir acceso a energía, agua, carreteras, corredores logísticos, puertos, campamentos, proveedores especializados y servicios técnicos. Estos factores afectan a los gastos de capital, los costes de explotación, los plazos, la financiación y el riesgo de ejecución.

Los proyectos mineros pueden acogerse al régimen de inversiones mineras específico del sector en Argentina, que incluye un marco legal de estabilidad fiscal.

Los grandes proyectos mineros también pueden considerar el RIGI cuando el proyecto cumpla los requisitos de elegibilidad, inversión, aprobación y cumplimiento del régimen. Ambos regímenes deben analizarse conjuntamente proyecto por proyecto, ya que su alcance, calendario, beneficios y obligaciones de cumplimiento no son idénticos.

La interacción entre el régimen minero y el RIGI debe abordarse desde el principio. Puede afectar al vehículo del proyecto, el plan de inversión, la estructura de financiación, el modelo de importación, las proyecciones fiscales, las obligaciones de cumplimiento y la presentación de informes. Ninguno de los dos regímenes debe tratarse como sustituto de una cuidadosa estructuración del proyecto.

Los proveedores extranjeros del sector minero también deben revisar su posición en Argentina. Un proveedor puede tener que evaluar si establecer un vehículo local, registrar una empresa extranjera, trabajar a través de un socio local, importar equipos, contratar personal local, subcontratar servicios o recibir pagos de Argentina. Estas opciones pueden afectar a los impuestos, las divisas, las aduanas, las nóminas, los contratos y los informes.

En las operaciones de fusión y adquisición en el sector minero, la diligencia debida debe abarcar algo más que los estados financieros. Los compradores deben revisar la titularidad jurídica, los permisos, los asuntos provinciales, las obligaciones medioambientales, la situación fiscal, los registros contables, los contratos, los acuerdos con los proveedores, las nóminas, los libros locales, los flujos de divisas y los requisitos de integración.

Para los inversores

La minería es un sector en el que la estructura y la ejecución importan tanto como el activo. Los inversores deben evaluar el proyecto, la provincia, los permisos, la infraestructura, los regímenes de incentivos aplicables y el modelo operativo antes de comprometer capital.


La agroindustria sigue siendo una fuente fundamental de exportaciones y divisas para Argentina. Es un sector estructural de la economía y sigue ofreciendo oportunidades a productores, transformadores, exportadores, operadores logísticos, proveedores de tecnología, empresas de servicios e inversores relacionados con la cadena de valor agrícola.

La relevancia del sector no lo hace sencillo. Los márgenes y la planificación de tesorería de la agroindustria se ven afectados por los derechos de exportación, la logística, el clima, el capital circulante y las normas sobre divisas.

Las empresas deben modelar estas variables cuidadosamente antes de entrar, adquirir, financiar o ampliar una operación.

Pueden existir oportunidades en la producción, la transformación, el almacenamiento, la logística, los servicios, la agrotecnología, el equipamiento, los insumos y las actividades relacionadas con la exportación. Algunos inversores extranjeros pueden plantearse adquirir operadores locales o asociarse con ellos. Otros pueden entrar a través de servicios, tecnología, acuerdos de suministro, capacidad de procesamiento o modelos de apoyo a la exportación.

Los derechos de exportación deben verificarse antes de fijar los precios, contratar o modelar los márgenes de exportación. Varían según el producto, la clasificación arancelaria y la normativa vigente. Un modelo de negocio que parece rentable antes de tener en cuenta los impuestos a la exportación, la logística y el capital circulante, puede parecer diferente una vez considerado el ciclo operativo y de tesorería completo.

Las normas sobre divisas también son importantes. Los ingresos de exportación pueden estar sujetos a normas de liquidación según el exportador, la operación y el flujo de divisas. Esto puede afectar al capital circulante, los modelos de tesorería del grupo, los pagos a proveedores y la planificación de dividendos. Las empresas orientadas a la exportación deben alinear desde el principio las condiciones comerciales, la financiación, el tratamiento fiscal y las hipótesis de conversión de efectivo.

El tiempo y la logística son variables empresariales prácticas, no sólo riesgos operativos. Pueden afectar a los niveles de existencias, los plazos de entrega, las necesidades de financiación, los compromisos de los proveedores y el rendimiento de los clientes. Las empresas agroalimentarias también deben tener en cuenta los impuestos provinciales, las tasas municipales, las condiciones contractuales, los costes de transporte y los requisitos de documentación.

Para los inversores extranjeros, la agroindustria debe evaluarse tanto desde el punto de vista del sector como del flujo de caja. El sector puede ofrecer relevancia a largo plazo, pero los márgenes pueden ser sensibles a la política, la logística, el capital circulante y los supuestos de pagos transfronterizos.

Para los inversores

La agroindustria puede ser atractiva, pero no debe modelizarse sólo sobre supuestos de producción o ventas. La fijación de precios, los derechos de exportación, la logística, el clima, el capital circulante y las normas sobre divisas deben incorporarse al caso de inversión desde el principio.


Argentina ofrece una base de talento relevante y un potencial de exportación de servicios en software, fintech, biotecnología, servicios compartidos y servicios profesionales. Para las empresas extranjeras, la oportunidad puede incluir centros regionales de apoyo, equipos de desarrollo, plataformas de exportación de servicios, funciones de back-office, apoyo tecnológico, servicios profesionales y actividades especializadas basadas en el conocimiento.

El talento es parte de la oportunidad, pero no debe tratarse como todo el caso empresarial. Una operación de economía del conocimiento sigue necesitando una estructura clara jurídica, fiscal, de nóminas, de divisas, de propiedad intelectual (PI) y de información. Esto es especialmente importante cuando la operación argentina presta servicios a partes vinculadas, exporta servicios, desarrolla tecnología, utiliza contratistas o crea PI.

Los modelos de exportación de servicios requieren una adaptación local. La nómina debe estructurarse antes de la contratación.

Las relaciones con los contratistas deben revisarse cuidadosamente, sobre todo cuando las personas trabajan de forma regular, bajo la dirección de la empresa o como parte de sus operaciones principales.

Los acuerdos de servicios entre empresas deben estar respaldados por contratos, pruebas de la prestación de servicios, apoyo a la fijación de precios y registros contables.

La propiedad de la PI y la concesión de licencias también deben considerarse desde el principio. El grupo debe comprender dónde se crea la PI, quién la posee, cómo se licencia o se cobra, y cómo se apoyan los acuerdos entre partes relacionadas. Estas cuestiones pueden afectar a la fiscalidad, los precios de transferencia, las retenciones fiscales, la contabilidad y el tratamiento de las divisas.

Argentina tiene un régimen específico para las actividades de la economía del conocimiento. El régimen puede proporcionar beneficios a las empresas que reúnan los requisitos, siempre que se registren, cumplan los requisitos y se mantengan en funcionamiento. Puede ser relevante para los modelos de software, fintech, biotecnología, servicios compartidos, servicios profesionales y servicios a la exportación, pero no debe suponerse que se aplica automáticamente.

El régimen debe considerarse junto con el modelo operativo. Una empresa puede necesitar alinear su actividad, estructura de nóminas, acuerdos con contratistas, posición fiscal, tratamiento de divisas, estructura de propiedad intelectual, libros reglamentarios e informes del grupo. Los incentivos pueden ser útiles, pero no eliminan las obligaciones de cumplimiento ordinarias.

Para los inversores

La oportunidad de la economía del conocimiento es más fuerte cuando el talento, los contratos, la nómina, la propiedad intelectual, los impuestos, el cambio de divisas y los informes se diseñan conjuntamente. Un modelo de exportación de servicios que funcione en otro país puede necesitar una adaptación local antes de que pueda funcionar eficazmente en Argentina.


Las infraestructuras son tanto una oportunidad de inversión como una limitación para los sectores en crecimiento de Argentina. Las infraestructuras energéticas, mineras, logísticas, portuarias, de transporte y digitales son relevantes para la expansión de las exportaciones y la inversión a largo plazo. Para los inversores extranjeros, las infraestructuras deben valorarse como un sector en sí mismo y como un elemento facilitador de otros sectores.

Las infraestructuras energéticas son relevantes para el desarrollo de proyectos de petróleo y gas, la actividad industrial, las operaciones mineras y la capacidad de exportación. Los proyectos mineros pueden necesitar carreteras, energía, agua, logística, acceso a puertos y servicios especializados. La agroindustria depende del almacenamiento, el transporte, los puertos y la logística de exportación. La economía del conocimiento y los modelos de exportación de servicios pueden depender de infraestructuras digitales, conectividad y plataformas operativas fiables.

Pueden existir oportunidades para inversores, proveedores, contratistas, operadores, proveedores de tecnología y financieros. Sin embargo, los proyectos de infraestructuras requieren un cuidadoso análisis caso por caso. El caso de la inversión puede depender de la estructura del proyecto, los permisos, las condiciones de concesión, la financiación, los mecanismos de tarifas o ingresos, el tratamiento fiscal y las implicaciones para el cambio de divisas.

Los contratos son especialmente importantes. Los proyectos de infraestructuras pueden implicar acuerdos a largo plazo, contrapartes con diferentes perfiles contractuales, crediticios y operativos, documentos de financiación, acuerdos de construcción, contratos de explotación y mantenimiento, compromisos con proveedores y obligaciones de rendimiento. Éstas deben revisarse junto con las implicaciones más amplias de funcionamiento y cumplimiento del proyecto.

Los modelos de financiación e ingresos también requieren atención. Los proyectos de infraestructuras pueden tener largos periodos de desarrollo y flujos de caja complejos.

Los inversores deben evaluar cómo se financiará el proyecto, cómo se generarán los ingresos, cómo se pagarán los costes, cómo se gestionarán las importaciones y cómo pueden remitirse o reinvertirse los beneficios según las normas vigentes en ese momento.

El RIGI puede ser relevante para los proyectos de infraestructuras a gran escala que reúnan los requisitos, siempre que se cumplan los requisitos de elegibilidad, aprobación y conformidad del régimen. Debe analizarse antes de finalizar la estructura del proyecto, los contratos y la financiación, y no debe tratarse como algo automático.

Las infraestructuras pueden crear oportunidades precisamente porque la capacidad es limitada. Esto también significa que el riesgo de ejecución es importante. Los permisos, contratos, financiación, mecanismos de ingresos, divisas, tratamiento fiscal y obligaciones de cumplimiento deben abordarse antes de comprometer el capital.

Para los inversores

Las oportunidades de infraestructuras en Argentina requieren un examen caso por caso. La misma limitación que crea la oportunidad puede crear también un riesgo de ejecución si la estructura del proyecto, los permisos, la financiación, el modelo de ingresos y las obligaciones de cumplimiento no están alineados.


La entrada en el mercado argentino no es sólo un proceso de registro legal. Una empresa extranjera puede constituir una entidad local, registrar una sucursal o adquirir una empresa y aun así enfrentarse a dificultades prácticas si no se ha organizado el modelo operativo antes de iniciar las actividades.

Los planes de entrada eficaces suelen tratar a Argentina como un proyecto de implantación integrado. La estructura corporativa, los impuestos, las aduanas, el cambio de divisas, las nóminas, la contabilidad, la banca, los contratos y los informes deben estar alineados antes de que la empresa empiece a operar. Esto no significa que todas las cuestiones deban ser complejas. Significa que las principales decisiones deben tomarse en la secuencia correcta, con una visión clara de cómo interactúan.

Un primer paso es definir el modelo empresarial previsto. La empresa debe saber si venderá localmente, importará bienes, exportará bienes o servicios, contratará empleados, utilizará contratistas, recibirá financiación extranjera, pagará a no residentes, cobrará o recibirá servicios interempresariales, tendrá activos locales o informará mensualmente a la sede central. Estas decisiones afectan a la vía de entrada, los registros necesarios, el modelo fiscal, el proceso bancario, la configuración de las nóminas y la estructura de los informes.

Los contratos deben revisarse junto con sus implicaciones fiscales, aduaneras y cambiarias. Esto es especialmente importante para las importaciones, los pagos al extranjero, los cánones, la asistencia técnica, los programas informáticos, la financiación, los gastos de gestión, los servicios entre empresas y los flujos de dividendos. Un contrato puede ser sólido desde el punto de vista comercial, pero crear costes fiscales, problemas de plazos de pago, lagunas de documentación o dificultades de información si no se adapta al contexto argentino.

Los requisitos locales en materia de banca, CSC, titularidad real y documentación pueden afectar a los plazos de aplicación. Los documentos corporativos extranjeros pueden requerir apostilla o legalización, traducción jurada y formalidades locales. La información sobre la titularidad real y los documentos sobre la estructura del grupo pueden ser necesarios para los expedientes corporativos, los procesos de cuentas bancarias y otros registros. Estos trámites deben prepararse con tiempo, sobre todo cuando la estructura accionarial incluye múltiples jurisdicciones.

La presupuestación en Argentina también requiere supuestos locales. La inflación, los costes denominados en ARS, las normas de cambio de divisas, el capital circulante y los flujos de caja fiscales deben incorporarse al modelo. Un presupuesto elaborado sólo en moneda extranjera o basado únicamente en hipótesis de grupo puede pasar por alto el comportamiento de los costes locales, el calendario fiscal, los ajustes de las nóminas, el coste de las importaciones, la conversión de efectivo y las limitaciones de pago.

Los informes a la sede deben coordinarse con los requisitos legales, fiscales y de nóminas locales. Un paquete de informes de grupo puede ser útil para la consolidación, pero no sustituye a la contabilidad estatutaria local. Los libros locales, las declaraciones de impuestos, los registros de nóminas y los informes profesionales deben poder respaldar tanto el cumplimiento local como las necesidades de información del grupo.

Las plantillas regionales pueden ser puntos de partida útiles, pero suelen requerir una adaptación local antes de utilizarlas en Argentina. Esto se aplica a los contratos con clientes, los acuerdos con proveedores, los documentos laborales, los acuerdos con contratistas, los acuerdos de servicios entre empresas, los acuerdos de licencia, los documentos de financiación, los paquetes de informes y las plantillas de control interno. La cuestión no es que las normas regionales sean incorrectas. Se trata de que deben funcionar conforme a las normas y prácticas locales.

Los inversores extranjeros también deben pensar detenidamente en la secuencia. La constitución, el registro fiscal, los libros reglamentarios, la banca, las nóminas, la facturación, los contratos y los informes no siempre se mueven a la misma velocidad. Un retraso en una secuencia de trabajo puede afectar al inicio de las operaciones, a la capacidad de cobrar o pagar, a la incorporación de los empleados, a los plazos de importación o a los informes de gestión.

Punto práctico

Una entidad legalmente constituida no es necesariamente una empresa operativamente preparada.

  • La vía de entrada y si se ajusta al modelo de negocio, el perfil de riesgo y el plan de financiación.
  • La estructura empresarial, incluida la documentación de los accionistas, el apoyo a la propiedad efectiva y las necesidades de registro local.
  • El modelo fiscal, incluidas las obligaciones nacionales, provinciales y municipales.
  • Las implicaciones en divisas de la financiación, los pagos al exterior, las importaciones, las exportaciones, los dividendos y la repatriación.
  • El modelo aduanero de importación o exportación, incluida la clasificación, la documentación y el precio en destino.
  • El proceso bancario, los requisitos KYC y la documentación necesaria para abrir y operar cuentas locales.
  • Preparación de la nómina, incluyendo el alta de los trabajadores, la clasificación por convenio colectivo y el seguro de riesgos laborales.
  • Acuerdos con contratistas y subcontratistas, si procede.
  • Libros reglamentarios locales, registros contables y requisitos de los estados financieros.
  • Las necesidades de información del grupo y cómo se conciliarán con la información estatutaria, fiscal y salarial local.
  • Contratos con clientes, proveedores, partes vinculadas, financiación, cánones, programas informáticos, servicios o asistencia técnica.
  • Si puede ser relevante algún régimen de incentivos, y qué obligaciones de elegibilidad, registro y cumplimiento se aplicarían.

Los errores más comunes suelen ser más prácticos que conceptuales. Una empresa puede elegir un vehículo legal antes de comprender los flujos de pago. Puede firmar un acuerdo regional entre empresas antes de revisar las retenciones fiscales o el tratamiento de las divisas. Puede contratar antes de tener listo el registro de nóminas. Puede basarse en un plan contable de grupo sin tener en cuenta la contabilidad legal local. Puede preparar un presupuesto sin modelizar el IVA, el impuesto sobre el volumen de negocios, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, el capital circulante o los costes denominados en ARS.

Estas cuestiones no hacen que Argentina sea inviable. Hacen que la planificación sea importante. Las empresas que abordan las principales cuestiones operativas y de cumplimiento antes de empezar están mejor posicionadas para gestionar los costes, los plazos, los informes y el control.


De los problemas a una operación local viable

Kreston BA apoya a las empresas extranjeras que están evaluando, entrando, adquiriendo, operando, informando o expandiéndose en Argentina. Nuestro papel es ayudar a la dirección a pasar de una oportunidad de mercado a una operación local que pueda funcionar en la práctica.

Entrar en Argentina no consiste sólo en crear una empresa. En la práctica, los inversores extranjeros suelen enfrentarse a una combinación de problemas estructurales, fiscales, operativos, de información y de control. Algunos surgen antes de constituir la empresa. Otros aparecen durante una adquisición, después de la puesta en marcha, o cuando la sede central necesita información fiable de la operación local.

Nuestro trabajo se centra en ayudar a las empresas a identificar pronto esos problemas, tomar las decisiones de secuenciación adecuadas y construir un modelo operativo que sea viable, conforme y sostenible en el tiempo.

PROBLEMA 1 – “Vemos la oportunidad, pero no estamos seguros de cómo entrar”

Una empresa extranjera puede plantearse una implantación totalmente nueva, una adquisición, una sucursal, una filial, una empresa conjunta, un acuerdo con un socio local o un modelo de explotación limitada. Cada vía puede ser válida, pero cada una tiene implicaciones diferentes en materia de gobernanza, financiación, fiscalidad, divisas, nóminas, contabilidad, banca y elaboración de informes.

Kreston BA ayuda a la dirección a evaluar las implicaciones prácticas de cada vía de entrada antes de su ejecución. Esto incluye la revisión del modelo de negocio previsto, la estructura corporativa local, el registro fiscal, los libros reglamentarios, la documentación sobre la propiedad efectiva, la preparación bancaria, la configuración de las nóminas, los procesos contables y la presentación de informes a la sede central.

El objetivo no es sólo entrar en Argentina, sino hacerlo con una estructura que pueda funcionar en la práctica.

PROBLEMA 2 – “Queremos adquirir una empresa local, pero necesitamos entender qué estamos comprando realmente”

Una adquisición puede acelerar la entrada en el mercado, pero también implica asumir el historial del objetivo. En Argentina, ese historial puede incluir riesgos fiscales, problemas de nóminas, riesgos de contratistas, lagunas en los libros legales, registros contables deficientes, asuntos de divisas, problemas de cumplimiento local o limitaciones en la presentación de informes.

Kreston BA presta asistencia en la diligencia debida financiera, fiscal, laboral, contable, de nóminas, corporativa y operativa. Nos centramos en evaluar no sólo lo que el objetivo posee y gana, sino también si la empresa puede integrarse, financiarse, informar y funcionar según las normas del comprador.

También ayudamos a identificar las prioridades posteriores a la adquisición, como la preparación de informes, los libros locales, el cumplimiento fiscal, los controles de nóminas, las lagunas de documentación y los riesgos de integración.

PROBLEMA 3 – “La empresa existe, pero no está preparada para funcionar”

Una persona jurídica puede estar constituida y aún no estar preparada para contratar, facturar, pagar a proveedores, recibir fondos, abrir o gestionar cuentas bancarias, llevar los libros reglamentarios, gestionar las nóminas o informar adecuadamente a la sede central.

Kreston BA apoya la creación de empresas y la preparación operativa, incluida la coordinación de los procesos de creación de empresas, como el registro fiscal, los registros contables, los libros reglamentarios, la documentación sobre la titularidad real, la preparación bancaria y la creación de nóminas, junto con el asesoramiento jurídico cuando sea necesario.

El objetivo es reducir el desfase entre la constitución legal y la capacidad operativa real.

PROBLEMA 4 – “Necesitamos registros locales fiables e informes puntuales sin crear un gran equipo interno”

Las empresas de propiedad extranjera suelen necesitar el cumplimiento local, la información de gestión y los informes de la sede central antes de tener la escala necesaria para crear un equipo local completo de finanzas, impuestos y nóminas. Cuando estos procesos dependen demasiado del seguimiento informal o de personas clave, la visibilidad y el control pueden debilitarse.

Kreston BA ofrece externalización contable, cumplimiento fiscal, externalización de nóminas, elaboración de informes reglamentarios, apoyo financiero senior cuando sea necesario y coordinación con la elaboración de informes de la sede central. Nuestro equipo ayuda a las empresas a llevar la contabilidad local, preparar la información de gestión, gestionar las nóminas en un entorno regulado, gestionar el calendario fiscal y apoyar los procesos de elaboración de informes internos o externos.

Un modelo de externalización bien gestionado hace algo más que reducir la carga de trabajo. Mejora la calidad de la información, refuerza el control y proporciona a la dirección una mejor base para tomar decisiones.

PROBLEMA 5 – “Nuestro enfoque fiscal afecta al flujo de caja, a los contratos y a los pagos transfronterizos”

En Argentina, una cuestión fiscal rara vez es sólo una cuestión fiscal. Puede afectar a la fijación de precios, la estructura de los contratos, las cargas entre empresas, la financiación, los dividendos, las retenciones fiscales, el análisis de los convenios y la planificación en torno a posibles remesas de fondos.

Kreston BA apoya la planificación fiscal nacional e internacional, el cumplimiento fiscal recurrente, los precios de transferencia, el análisis de retenciones fiscales, las implicaciones de los convenios, los pagos transfronterizos, las reorganizaciones y los asuntos relacionados con las autoridades fiscales.

Nuestro objetivo es ayudar a las empresas a crear enfoques fiscales técnicamente sólidos, sostenibles y alineados con la forma en que funciona realmente el negocio.

PROBLEMA 6 – “La sede necesita cifras en las que pueda confiar”

Las empresas que operan en Argentina pueden necesitar información financiera que respalde las decisiones, la elaboración de informes y la confianza de terceros. Una información financiera deficiente no es sólo un problema contable; puede afectar a la credibilidad, la financiación, la supervisión de los accionistas y los informes del grupo.

Kreston BA realiza auditorías legales de estados financieros, revisiones limitadas, procedimientos acordados u otros encargos profesionales, conversiones a las NIIF o a los PCGA de EE.UU., informes especiales y requisitos de información o consolidación de grupos, cuando proceda y tenga el alcance adecuado.

Ayudamos a los equipos locales y a la sede central a comprender la diferencia entre las cuentas estatutarias locales y los paquetes de informes del grupo, y respaldamos la documentación necesaria para accionistas, bancos, contables públicos independientes, inversores o equipos financieros del grupo.

PROBLEMA 7 – “Necesitamos una mejor visibilidad de los riesgos, los controles y la ejecución local”

Las empresas de propiedad extranjera a menudo necesitan algo más que el cumplimiento. Necesitan controles que funcionen localmente, información fiable y visibilidad temprana sobre problemas que podrían resultar costosos si se detectan demasiado tarde.

Kreston BA apoya a las empresas en la revisión de las prácticas de gobierno, los controles internos, los riesgos empresariales, el cumplimiento operativo, el fraude o los asuntos forenses cuando proceda, las necesidades de auditoría interna, los riesgos de integración tras la adquisición y las mejoras prácticas de los procesos locales.

PROBLEMA 8 – “Impuestos, aduanas, divisas e incentivos están conectados, aunque los gestionen equipos diferentes”


Las operaciones transfronterizas en Argentina suelen requerir una revisión coordinada de los aspectos fiscales, cambiarios, aduaneros, contractuales, contables y de planificación de tesorería. Las importaciones, los pagos al extranjero, los servicios entre empresas, los cánones, la financiación, los dividendos, los flujos de exportación y los proyectos de inversión pueden crear problemas si cada área se revisa por separado.

En Argentina, las mejores decisiones suelen tomarse antes de la ejecución. Una estructura errónea al principio rara vez es sólo una cuestión legal o fiscal. Puede convertirse en un problema operativo, financiero y de gobernanza.

Kreston BA ayuda a las empresas a analizar estas cuestiones antes de que creen fricciones operativas.

Para los proyectos que cumplan los requisitos, podemos ayudar a evaluar si los incentivos RIGI o específicos del sector pueden ser relevantes para la estructura propuesta, junto con las implicaciones fiscales, aduaneras, cambiarias, de cumplimiento y de información de esos regímenes.

Kreston BA ayuda a las empresas extranjeras a tomar esas decisiones con criterio local, normas globales y ejecución práctica.

Argentina puede ofrecer oportunidades relevantes para las empresas extranjeras, pero la vía de entrada y el modelo operativo deben planificarse cuidadosamente. Cuanto antes se aborden las principales cuestiones estructurales, fiscales, laborales, cambiarias, contables, bancarias, aduaneras y de información, más fácil será evitar retrasos, sobrecostes y problemas de aplicación.

Un primer paso práctico es revisar la ruta al mercado prevista, el modelo operativo esperado, los principales riesgos de cumplimiento y de tesorería, y las decisiones que deben tomarse antes de la incorporación, adquisición o puesta en marcha.

Para discutir cómo su empresa puede evaluar, entrar, adquirir, operar o expandirse en Argentina, por favor póngase en contacto con Kreston BA Argentina en [email protected] o visita nuestro sitio web en krestonba.com

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Casos de éxito de clientes

Daré Bioscience Inc. San Diego, EE.UU.

CBIZ MHM, miembro de Kreston Global, ya había trabajado con el director general y el director financiero de Daré Bioscience durante muchos años, cuando formaban parte del consejo de administración y del comité de auditoría de un cliente sin ánimo de lucro.

Grupo DOGA, Barcelona, España

La empresa cuenta con más de 60 años de experiencia en el desarrollo y la producción de componentes de automoción. Vende productos a más de 70 países.

Laboratorios Karizoo México SA de CV, Farmacéutica, México

Laboratorios Karizoo México SA de CV externalizó su gestión financiera a Kreston FLS, dirigida por Enrique Pastor, como parte de su reestructuración.